viernes, 22 de julio de 2016

Pokemon Go: cazar criaturas virtuales a costa de profanar iglesias reales


La aplicación Pokemon Go no sólo aumentó las acciones de Nintendo sino también las visitas a las iglesias. Lamentablemente no para rezar.

El video juego de realidad aumentada que se administra desde un dispositivo móvil, normalmente un teléfono, y que consiste en desplazarse para cazar animales virtuales, ha hecho que no pocos jóvenes estén entrando en iglesias y santuarios para hacerse con los puntos que se ofrecen tras cazar uno de los bichos digitales. Pero, ¿no había suficiente espacio libre y público como para que a Nintendo se le ocurriera colocar sus personajes virtuales "dentro" de las iglesias? ¿Qué culpa tienen los fieles que ven roto ya no sólo el silencio de los muros destinados a la oración sino que ven así también profanado un lugar sagrado?



El diario español EL PAIS publicó un video donde un chico dice que en una iglesia cazar pokemon no está mal pero sí en un cementerio porque ahí la gente... se puede ofender (véase el video en este enlace). 

jueves, 21 de julio de 2016

Los efectos de las redes sociales en la fe de los jóvenes adultos


Era el 19 de marzo de 2016 cuando se logró el record: en menos de 24 horas el Papa llegaba al millón de seguidores en su recién estrenada cuenta de Instagram. Es conocido el éxito que ha tenido en Twitter (casi 30 millones de seguidores para junio de 2016) y la buena acogida de los videos mensuales de Francisco en YouTube para el apostolado de la oración.

Es una realidad: las confesiones religiosas en general, y la católica en particular, han extendido su radio de trabajo pastoral al ámbito digital. La penetración que lo digital ha logrado en la vida social ha supuesto una creciente presencia activa de iniciativas católicas en las redes sociales. ¿Ha salido algo bueno de todo esto o se puede esperar que suceda?

Sociological Perspective, una publicación del The Pacific Sociological Association, publicó el 10 de mayo de 2016 un interesante artículo sobre los efectos de las redes sociales en las creencias religiosas de los adultos: “Fe y Facebook en una era pluralista” (“Faith and Facebook in a Pluralistic Age. The Effects of Social Networking Sites on the Religious Beliefs of Emerging Adults”).

El estudio explora si los adultos jóvenes que usan redes sociales son más propensos a pensar que es aceptable escoger y elegir sus creencias religiosas, y qué practican de ellas, independiente de su fe “de nacimiento” (a partir de la influencia que las religiones ejercen en ellos por medio de las mismas redes sociales).

El estudio elaborado y publicado por Paul K. McClure, de la Baylor University, muestra que los jóvenes adultos que usan redes sociales son entre 35% y 49% más susceptibles de creer en lo que ésta proponen, y de prácticas sincretistas, respecto a los jóvenes adultos que no usan redes sociales.

“Las redes sociales inclinan a que la gente escoja y elija entre una serie de cosas diferentes”, dice McClure, quien define este tipo de religiosidad digital como “fe estilo cafetería”, en virtud de que se improvisa la fe a partir de las piezas favoritas de las religiones.

Otro resultado del estudio revela que los jóvenes adultos que usan redes sociales son entre 53% y 80% más propensos (respecto a los adultos jóvenes que no usan redes sociales) a pensar que es aceptable que los miembros de la propia religión tomen y practiquen elementos de otras religiones.

Una consecuencia que evidencia el estudio es que las redes sociales pueden debilitar los lazos de los adultos jóvenes con la fe de su familia. Esto también es leído como oportunidad de las religiones que “hacen proselitismo” para llegar a nuevas personas por este nuevo medio.

De una visión genérica del quehacer digital católico, se evidencia que éste está enfocado no tanto a “atraer” nuevos católicos sino a mantener a los que ya lo son. Sólo como consecuencia secundaria, en virtud de presentar la belleza de la propia fe por medio de las diferentes iniciativas, es que eventualmente se da el “captar” posibles nuevos católicos.

Dos factores de primer plano en cualquier iniciativa en redes sociales son la interacción y el diálogo. Y es aquí donde estriba la diferencia entre “estar” en las redes sociales y “vivir” las redes sociales. Es también aquí donde el uso de Facebook u otras redes sociales por parte de las religiones en general, y de la Iglesia católica en particular, se distingue de cualquier otra estrategia de marketing: el “seguidor” no puede ser visto como táctica sino como lo que es: un hijo de Dios.

Al día de hoy, las personas pasan buena parte de su vida frente a una pantalla. Es por tanto un ámbito del que las religiones no pueden evadirse. Que parte de la presencia católica pase también no sólo por el hecho de promover o entretener, sino también de formar, puede ser el rasgo distintivo que haga que sus jóvenes adultos tenga una “vacuna digital” contra el sincretismo online. Después de todo el estudio de McClure muestra también que incluso estas personas no son más propensas a creer que todas las religiones son verdaderas.

martes, 5 de julio de 2016

¿Gordofobia?


Traigo aquí un interesante artículo a propósito de la homofobia. Aplicaciones inmediatamente realizables al contexto social actual.

Combatir la obesidad ¿es gordofobia? 
Fernando Morales, LC

El grupo terrorista Estado Islámico reivindica el atentado de Orlando, Florida, que masacró a 50 personas en un club gay. Acto seguido, muchos medios acusan al cristianismo y a la Iglesia por promover el odio hacia los homosexuales. Más allá de lo ridículo de esta reacción, es interesante la resistencia a comprender la postura católica sobre este asunto particular. Baste un símil para explicarnos:

Muchas personas obesas sufren discriminación, burlas y acoso, sobre todo entre los más jóvenes. Pero ¿es injusto o discriminatorio decir que la obesidad es un desorden?

Hipertensión, colesterol, diabetes, cardiopatías, derrames cerebrales, apneas, problemas óseos o de hígado, son algunas de las consecuencias físicas de la obesidad, sin mencionar las psicológicas que se dan en muchas personas obesas, como problemas de autoestima, estados depresivos y otros desórdenes emocionales.

¿El gordito nace o se hace? La mayoría de las personas con sobrepeso no eligieron ser así. Algunos sufren de ansiedad al comer o simplemente son sedentarios. Otros tienen predisposiciones físicas o emocionales. Otros más fueron educados con pésimos hábitos alimenticios. Y lo peor: muchos han intentado cambiar y no lo han logrado.

Por tanto ¿no será mejor desclasificar la obesidad de la lista de enfermedades y comenzar a considerarla un estado normal? Al ser tan común en muchos países, ¿no sería mejor hablar sólo de aceptación social y normalización? Tal vez sería un gran servicio a aquellos que se sienten acomplejados o rechazados por su figura. Abrir la mente a la diversidad es lo que hoy se predica. Se podría pensar en un desfile del «Fat Pride» u «Orgullo Gordo».

Muchos factores influyen en esta condición, y hay muchos tipos de obesidad, pero ante este fenómeno lo importante es ser tolerantes. Ofrecer dietas o terapias para bajar de peso quizá sólo aumente la discriminación; hablar de las consecuencias de la obesidad tal vez contribuya a reafirmar los estereotipos sobre la gordura y las burlas hirientes de los intolerantes. Y sería una crueldad pretender que estas personas vivieran siempre reprimidas con dietas y ejercicios. Obeso: acéptate como eres, sé feliz, vive libremente tu condición…

Hablando en serio: es evidente que la aceptación de la propia imagen física no es contraria a la búsqueda de un mejor estado de salud.

De manera semejante, hoy es un tabú hablar de las consecuencias de la conducta homosexual. Las estadísticas revelan que la esperanza de vida de los homosexuales ronda los 52 años, 20 menos que los heterosexuales, y no por las agresiones homofóbicas. El 78% de las personas que practican la homosexualidad aceptan haber tenido enfermedades de transmisión sexual.

El siguiente párrafo es del informe gubernamental de la CDC de los Estados Unidos, de febrero de 2016:
«Los hombres gay, bisexuales y otros hombres que tienen relaciones sexuales con hombres representan aproximadamente el 2 % de la población en los Estados Unidos, pero son el grupo más gravemente afectado por el VIH. En el 2010, los hombres jóvenes gay y bisexuales (entre 13 y 24 años) representaron el 72 % de las nuevas infecciones por el VIH en todas las personas de 13 a 24 años y el 30 % de las nuevas infecciones en todos los hombres gay y bisexuales. Al final del 2011, un número estimado de 500 022 personas (57 %) que vivían en los EE. UU. y habían recibido un diagnóstico de VIH eran hombres gay y bisexuales, u hombres gay y bisexuales que además usaban drogas inyectables».
Y aquí no se habla con detalle de los desproporcionados porcentajes de drogadicción, alcoholismo y suicidio entre quienes han «salido del armario», lo cual se suele atribuir únicamente a la homofobia, sin querer ver la realidad completa.

Que la Iglesia califique las conductas homosexuales como «pecaminosas» o «antinaturales», según su vocabulario tradicional, tal vez dificulta a muchos comprender lo que esto significa. Así como nadie quiere atacar a las personas con sobrepeso cuando se advierte de los peligros, del mismo modo la Iglesia no quiere humillar a los homosexuales cuando señala el desorden, las consecuencias y peligros de ese estilo de vida, incluso antes de insistir en su aspecto moral, que es lo que más le compete.

El sexo es reproductivo como el comer es nutritivo. Que también tengan un aspecto placentero, innegable y necesario, no es motivo para ponerlo en primer lugar. Desechar lo reproductivo en el sexo es dañino, de manera similar a descuidar lo nutritivo del comer. Sin embargo hoy se promueve el sexo sin procreación y la procreación sin sexo.

Las palabras «matrimonio» y «familia» designan el modo como el ser humano pone su vida al servicio de la sociedad: amando, procreando, educando, cuidando al niño y también al anciano. Querer extender estos conceptos a las relaciones homosexuales es una falsificación. Sería como querer incentivar u otorgar certificados de donación deducibles de impuestos a quienes apuestan en los casinos, porque tienen derecho a usar su dinero como les plazca. Significa equiparar lo que es benéfico y vital para la existencia de la humanidad con lo que es una conducta atípica y estéril, además de peligrosa y dañina para los que la practican.

Respetemos a las personas con sobrepeso, combatamos la discriminación hacia ellos, pero también luchemos contra la obesidad. Amemos a las personas con tendencia homosexual, condenemos la homofobia, pero digámosles la verdad sobre su conducta. Aplaudir o exaltar este estilo de vida no beneficia a nadie, y daña a muchos.

jueves, 30 de junio de 2016

Seamos honestos: lo de Orlando no fue un caso de homofobia sino de un gay matando a otros gays (que no deja de ser grave)


Ya son dos testimonios directos que aportan datos relevantes a lo de la matanza en Orlando. Apenas unos días después de los hechos, la ex esposa del asesino, Sitora Yusufiy, comentó a una cadena de televisión brasileña que Omar Mateen era homosexual y que el FBI le pidió no revelar ese dato (lo comentamos hacia el final de "Musulmán mata a gays en los Estados Unidos… ¡y culpan a los cristianos!" y ahí mismo está el enlace al video que se puede visualizar en la web de la cadena SBT).

Ahora otra cadena de televisión, la latina UNIVISIÓN, transmitió un reportaje con una entrevista a un hombre que se reconoce como amante de Omar Mateen y refiere que lo de la masacre estuvo motivada por una venganza contra los puertorriqueños (al parecer algunos de ellos le contagiaron una enfermedad de transmisión sexual). El FBI ha confirmado haber entrevistado ya a esta persona (véase "Entrevista exclusiva: presunto amante de Omar Mateen dice que la masacre en Orlando fue una venganza relacionada con su sexualidad").

Así las cosas, no parece muy justo seguir hablando de un crimen de homofobia cuando en realidad se trata de una venganza pasional disfrazada de terrorismo homófobo. Un asesinato ya es mucho y esto no debe minimizarse. Pero por respeto a las víctimas hay que decir las cosas como son y no disfrazarlas o hacerlas aparecer como conviene a algunos presentarlas. O si se quiere seguir hablando de homofobia, convendría decir que ésta, en el caso de Orlando, fue obra de uno de los mismos compañeros de causa.

martes, 21 de junio de 2016

Los millennials y la Iglesia: ¿qué los aleja y los acerca a la religión?


Se denomina millennial a ese grupo de personas nacidas entre 1980 y 1995. Se trata, por tanto, de un bloque humano bastante joven. ¿Qué es lo que piensa este grupo sobre la Iglesia? ¿Qué es lo que la atrae o aleja de la fe? A esas preguntas da respuesta un estudio del Barna Group (“What Millennials Want When They Visit Church”).

El estudio comienza estableciendo una analogía que, aunque no es la mejor, resulta interesante por cuanto suele ser la que inicialmente se plantean los millennial. La analogía es la de la Iglesia como una “industria de servicios religiosos” que proporciona bienes y experiencias espirituales a los consumidores.

Vista así, la dificultad que los millenials parecen encontrar es planteada en clave de cómo crear lealtad a una “marca”, cómo proyectar su “comercialización” y cómo eficientizar los servicios que la misma Iglesia ofrece. Es sensación común entre los millennials que “la Iglesia debe ser diferente de alguna manera”.

Los datos
Según el estudio del Barna Group, 6 de cada 10 millennials que crecieron en la Iglesia la han abandonado después. Para 3 de cada 10 la Iglesia no es importante mientras que para 4 de cada 10 dicen que es “algo” o “poco importante”. La motivación general de esas respuestas es que la iglesia no es necesaria e incluso, para algunos, resulta perjudicial.

lunes, 20 de junio de 2016

Musulmán mata a gays en los Estados Unidos… ¡y culpan a los cristianos!


Por décimo quinta ocasión durante su mandato, el preside Hussein Obama salió a dar unas palabras de aliento al país tras un atentado en la Unión Americana. ¿El motivo? El asesinato de medio centenar de personas, la madrugada del domingo 12 de junio en un bar gay, por parte de un joven estadounidense de ascendencia afgana.

Por testimonios referidos tanto por los sobrevivientes como por la policía sabemos que Omar Mateen dijo que cometía el crimen “en nombre de Alá” y se autodefinió “soldado” del así llamado “Estado Islámico”.

Siendo que las víctimas eran en su mayoría personas homosexuales (el bar Pulse es una disco gay en Orlando), de forma oportunista pronto se empezó a aprovechar el lamentable atentado para presentar el suceso como la enésima muestra de homofobia.

El contexto más reciente en los Estados Unidos daba para ello: el presidente Hussein Obama impuso en mayo de 2016 una norma federal que obliga a que las escuelas del país permitan que los niños que se sientan niñas (o viceversa) usen el baño que sus sentimientos “transgéneros” les inspiren. La determinación unilateral de Hussein Obama causó amplia división en la sociedad americana.

Aunque se puede coincidir en que no necesariamente quien profesa el islam es un terrorista, hubo quien olvidó prontamente la religión públicamente profesada por Oman Mateen y viró el dedo acusador a los cristianos, concretamente a los católicos, sugiriendo que los atentados eran una consecuencia de su postura ante la homosexualidad. En México, por ejemplo, la conocida periodista Denisse Dresser puso en su cuenta de Twitter: 
Ciertamente no fue la única alusión provocativa.
En España la cadena pública TVE (Televisión Española) cerró el reportaje sobre la matanza en el bar gay de Orlando con una imagen de una persona con un rifle apuntando a un gay y desde el que sale un crucifijo. ¿Qué tiene que ver un crucifijo con un atentado perpetrado por una persona con una confesionalidad particular, identificable y concreta?


Los avances en las investigaciones que ha realizado la policía americana han evidenciado, sin embargo, que el asesino resultó ser un cliente del club. Omar Mateen incluso utilizaba “apps” para citas gays como Jack'd y Grindr y Adam4Adam (véase “Vínculos de Omar Mateen con el entorno gay dan un nuevo giro a la investigación”, Univisión 14.06.2016) y Sitora Yusufiy, ex esposa del asesino de Orlando, ya refirió a una cadena brasileña que el FBI le pidió no declarar a cadenas estadounidenses que su ex esposo era gay (véase “Exclusivo: SBT Brasil entrevista ex-mulher do autor do massacre em Orlando”, 13.06.2016; y en español: “El FBI pide a la exmujer de Omar Mateen que no revele la posible homosexualidad del atacante”, 18.06.2016).

Omar Mateen, el asesino de Orlando.
Al día de hoy escasamente se ha planteado el asunto como lo que parece ser: una cuestión netamente gay, tanto en sus consecuencias como en sus causas. Tal vez porque resulta más cómodo (y mediáticamente más conveniente) lanzar piedras a la Iglesia que ver las cosas como son. Después de todo, no es muy popular ni te da mucha publicidad decir que un gay mató a gays. Aunque sí redimensiona el asunto.

domingo, 19 de junio de 2016

El revelador documental que muestra cómo se adoctrina a los niños en ideología de género (cultura gay y homosexualismo)


Se llama The war on children (Guerra contra la niñez) y es un revelador documental que muestra cómo a través de la educación se está manipulando a los niños (¡sin el consentimiento de sus padres!). Detrás de todo este movimiento de cambio cultural están organizaciones como la ONU, la UNESCO, el Fondo de Población de las Naciones Unidas o la Organización Mundial de la Salud.

El video pone de manifiesto cómo el Estado, por medio de los colegios, especialmente los públicos, están suplantando el derecho que tienen los padres a educar a sus hijos según sus propias convicciones. Ese derecho está quedando en peligro real de extinción. El documental puede verse a continuación (tiene subtítulos en español):

The War on Children - Spanish Subtitles - 11 mins. from Documentary_ on Vimeo.

sábado, 18 de junio de 2016

La abuelita de las búsquedas adorables en Google que me hizo pensar en quienes están detrás de las redes sociales


Causa ternura un hecho que pudo haber quedado en el anonimato de los buenos ejemplos que cada día pasan en el mundo sin ser noticia. Pero un tuit marcó la diferencia.

Ben Eckersley es nieto de May Ashworth, una abuelita británica de 86 años. El 9 de junio de 2016 Ben tuiteó una foto que captura la manera como su abuelita hace las consultas en el motor de búsquedas Google. La señora Ashworth quería saber qué significan los números romanos que aparecen en los créditos de un programa de televisión, por eso puso en Google: "Por favor, traduce estos números romanos MCMXCVIII, gracias".
Ben comentó a la BBC que su abuelita pensaba que cada consulta era contestada por una persona real. De ahí el uso de las formas sociales de cortesía. Unos días más tardes las cuentas de Google en el Reino Unido y Google mundial contestaron a la abuela desde Twitter:
He querido contar esto para agradecer esta vez sí a una persona real. El otro día quise entrar a mi cuenta en Pinterest pero el modo como accedía (a través de mi cuenta en Twitter) ya no era posible. Así que pedía ayuda al centro de servicios de Pinterest para recuperar el acceso. Pensé que se me daría una respuesta de robot pero sorprendentemente me atendió una chica de nombre Madeleine. En menos de 24 horas recuperé el acceso a la cuenta.

Todos los días millones de personas hacemos uso de las redes sociales. Es verdad que la actividad en ellas es posible gracias a miles de máquinas y programas. Pero no es menos cierto que hay también miles de personas que hacen posible nuestro vivir diario digital. Yo me he sentido un poco como la abuelita May y por eso quiero agradecerle a Madeleine y a todas esas personas que de modo oculto nos facilitan el quehacer diario en las redes sociales.


Business Insider da la razón a la Iglesia católica en el tema de los anticonceptivos


The Bussines Insider ha dado una sorpresa al tratar en sus páginas un asunto no precisamente relacionado con los temas económicos, de finanzas y negocios que suele abordar. En un artículo titulado “Time To Admit It: The Church Has Always Been Right On Birth Control” (“Es tiempo de admitirlo: la Iglesia siempre ha sido recta con el control de la natalidad”) los autores ponen en evidencia cómo la Iglesia católica ha tenido razón en su postura sobre el control de la natalidad.

El periódico on-line en inglés, que reporta un tráfico semejante al The Wall Sreet Journal, comienza mostrando cómo para muchas personas (incluido el editor del Bussines Insider) la posición de la Iglesia católica acerca de los anticonceptivos resulta pasada de moda. E inmediatamente después comienzan a ponderar algunos argumentos de historia sobre si esa actitud entrañará algún valor… y razón.

Hablan, por ejemplo, de los 21 siglos de experiencia que tiene la Iglesia (lo que la convierten en la institución más antigua de la humanidad), de sus establecimientos que tocan prácticamente toda actividad humana a lo largo y ancho del mundo (lo que le permite hablar de lo que habla) e incluso de los grandes intelectuales que ha dado a la humanidad, antiguos y contemporáneos, como Agustín de Hipona o René Girard.

Y es entonces que plantea la cuestión: el uso generalizado de anticonceptivos ha traído consigo cuatro resultados que ya Pablo VI recogió en 1968 en la encíclica Humanae Vitae: 1) descenso en general de las normas morales, 2) aumento de la infidelidad y de hijos ilegítimos, 3) reducción de las mujeres a objetos de placer y 4) la actividad coercitiva de los gobiernos en materia reproductiva. O en otras palabras: lo que ha estado pasando en los últimos 40 años.

Los autores del artículo ejemplifican esas cuatro consecuencias de la disociación entre amor, matrimonio, sexo y procreación enseñada por la Iglesia con:

1) actualmente no se puede dar por sentado que alguno de los padres sea necesariamente responsable de sus hijos. Esto quedaría todavía más patente si se considera que ser padre equivale hoy en día al cumplimiento de pagos para el sustento infantil ordenados por las cortes. Esto hace que los estándares de paternidad estén por los suelos; 
2) Un par de datos: en 1960 sólo el 5,3% de los bebés nacían de mamás solteras; para el año 2010 el porcentaje ascendía a 40,8 %. En 1960 tres cuartas partes de los hogares estaban compuestos por matrimonios casados; en 2010 apenas llegan al 48%
3) La reducción de la mujer a un mero objeto de placer está ligada al usa y tira que de hecho hacen de ella los anticonceptivos. En cuanto cosificación, basta mirar el aborto selectivo que abiertamente se hace de las niñas en China y veladamente en muchos otros países.

Michael Brendan y Pascal-Emmanuel Gobry, autores del artículo, también tocan el mito de la sobrepoblación para la cual los anticonceptivos serían un remedio. En este ámbito, las críticas contra la Iglesia son que, de seguirse el “sed fructíferos y multiplicaos” que enseña la Biblia, la tierra se volvería insostenible. Pero las estadísticas parecen no apoyar esa idea. El “The Population Bureau of the Department of Economic and Social Affairs of the United Nations” muestra, de suyo, que en las próximas décadas se dará una desaceleración del crecimiento de la población (¡y eso que la ONU promueve la anticoncepción y el aborto!). El caso más dramático es el de China quien va encaminada a una crisis demográfica a causa de la política del “hijo único” mantenida por el gobierno durante muchos años.

Y entonces, ¿en qué concluye el artículo del Business Insider? En que ven la posición de la Iglesia en materia de reproducción como algo completamente acertado: “El progreso humano es la gente. Más gente significa más progreso. El inventor de la cura para el cáncer podría ser el cuarto hijo de alguien que decidió no tener más”. Y añaden: “Es una buena idea que la gente sea fructífera y se multiplique. Independientemente de cómo se sienta ante la postura de la Iglesia sobre el control de la natalidad, la Iglesia se ha demostrado bastante profética”.

miércoles, 15 de junio de 2016

Ignacio de Loyola: la película sobre el primer jesuita (tráiler)


Los jesuitas de Filipinas están por presentar al mundo la vida del fundador de la Compañía de Jesús (mejor conocidos como jesuitas). La cinta lleva por título "Ignacio de Loyola" y estará en salas el 27 de julio de 2016. De momento ya hay una web sobre la película (www.IgnacioDeLoyola.com) y un fanspage en Facebook. El tráiler es este: