sábado, 30 de abril de 2016

La nacionalización de la basílica de Guadalupe por parte del gobierno en México: la respuesta de la Iglesia


El 13 de abril el blog Actualidad y Análisis publicó un artículo que pronto encontró eco en la prensa: el gobierno mexicano nacionalizaría la "nueva" basílica de Guadalupe en la Ciudad de México, uno de los santuarios católicos más importantes del mundo y el más visitado en cuanto santuario mariano.

Unos días después, el 16 de abril, el Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México (SIAME) publicó una interesante respuesta que, por rigor periodístico, reproducimos a continuación haciendo una previa anotación: a pesar de todo lo que refiere el texto del SIAME, ¿es lícito y justo que un país expropie a la Iglesia católica la titularidad de sus bienes simplemente porque unilateralmente lo decidió hace ya muchos años?

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Basílica nacionalizada 
Guillermo Gazanini Espinoza

En últimos días, la opinión pública manifestó sorpresa y repudio por las notas periodísticas consignando la inminente nacionalización del templo mariano más importante de México. Una notificación, publicada el 28 de octubre de 2015 en el Diario Oficial de la Federación, del inicio del procedimiento administrativo para formalizar la nacionalización del inmueble “denominado Templo Nueva Basílica de Guadalupe, Atrio y Anexos ubicado en Plaza de las Américas” suscitó sospechas, temores, rumores.

Las notas periodísticas pusieron en entredicho la propiedad cuestionando quiénes detentaban la posesión o legítima tenencia de los inmuebles guadalupanos; las expresiones llegaron a la indignación alegando que el gobierno federal actuó arbitrariamente y la Iglesia guardó silencio tramando una sospechosa conjunción de falsos intereses.

Análisis posteriores, en visión sesgada, compararon el procedimiento administrativo como verdadera apropiación del gobierno a la manera de la desamortización juarista de las Leyes de Reforma (Ley de Desamortización de Bienes de la Iglesia y de Corporaciones de 1856 y la Ley de Nacionalización de Bienes Eclesiásticos de 1859) por el que “entraban al dominio de la nación todos los bienes que el clero secular y regular ha estado administrando con diversos títulos, sea cual fuere la clase de predios derechos y acciones en que consistan, el nombre y aplicación que haya tenido”.

La notificación de octubre, además, prendió las más variadas especulaciones sobre la seguridad de la Iglesia ante “arbitrariedades”, su independencia, el goce de derechos y la protección de su legítimo patrimonio. Otros más dirigieron la atención al preguntar sobre la integridad del ayate de Juan Diego que podría ser, en esas hipótesis, sustraído de Basílica a capricho del gobierno para integrar colecciones de museos o ser objeto de adornos privados en galerías anónimas.

Ciertamente, la visión parcial y lectura sin elementos jurídicos mínimos podrían justificar estos argumentos; sin embargo, e independientemente de los litigios y controversias sobre las partes anexas a Basílica, debe explorarse la legislación en materia de Culto Público y Asociaciones Religiosas además de precisar el concepto de nacionalización y de la naturaleza de los inmuebles para propósitos cultuales.

Lo que suponemos como bienes de la Iglesia, particularmente los destinados al culto, en realidad son patrimonio nacional conforme al artículo 27 de la Constitución de 1917. En 1992, las reformas en materia de personalidad jurídica de las iglesias, dieron un giro sobre la naturaleza de los bienes que esas entidades, ahora Asociaciones Religiosas, pueden tener en propiedad. Los inmuebles construidos hasta antes de 1992 seguían bajo dominio y propiedad de la nación, de pleno derecho y en automático sin mediar procedimiento alguno, como lo determina el artículo décimo séptimo transitorio de la reforma a los artículos 3o, 5o, 24, 27 y 130 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos publicada el 28 de enero de ese año en el Diario Oficial de la Federación.

La Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público, normatividad secundaria publicada el 15 de julio de ese año en el Diario Oficial de la Federación, benefició a esas agrupaciones para continuar con la posesión de inmuebles nacionales. El artículo sexto transitorio de esa disposición sólo introdujo la condición de que obtuvieran su personalidad jurídica en el plazo de un año para continuar en el disfrute de bienes federales surgiendo así las entidades matrices y derivadas llamadas Asociaciones Religiosas.

La Basílica de Guadalupe y el atrio son inmuebles custodiados por la Asociación Religiosa. Por lo tanto, la ley los coloca en la situación dicha por la Constitución en la reforma ya comentada. Esos mismos y los muebles, aplicando el principio de que lo accesorio sigue a lo principal, tienen dueño y es la Nación, es decir, la entidad llamada Estados Unidos Mexicanos, registrados, administrados y protegidos por los órganos y dependencias del Poder Ejecutivo como el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales dependiente de la Secretaría de Función Pública, responsable del Registro Público de la Propiedad Federal donde están debidamente inscritos dotándoles de certeza contra acciones de terceros.

En otro aspecto, la nacionalización implica el registro del patrimonio real en catálogos federales cuyo dueño cierto es el Estado mexicano, no el gobierno, y este es el caso de la nueva Basílica como lugar de culto y de los otros templos que constituyen el conjunto guadalupano que, además, son monumentos históricos regulados por la normatividad particular (La Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos del 6 de mayo de 1972). Por ser de utilidad pública, los bienes nacionales están protegidos contra cualquier forma de enajenación como compraventas o donaciones.

La tilma guadalupana, como bien mueble, tiene un destino cierto. Contra las suposiciones de que esta presunta nacionalización pone en peligro la imagen sagrada siendo blanco de caprichosas pretensiones, se antepone la certeza legal de que tales conductas podrían constituir un delito castigado severamente. La guadalupana es mueble histórico del siglo XVI, ninguna persona tiene propiedad sobre Ella. Si algún servidor, laico o clérigo, quisiera conservarla para sí, sería sujeto de responsabilidad administrativa y penal por la comisión de grave delito federal tipificado como robo de arte sacro, un problema serio que está saqueando el patrimonio de la nación mexicana particularmente en monumentos históricos religiosos sin custodia o protección alguna.

¿Entonces cuál es el problema? ¿Por qué se dice nacionalización de la Basílica y sus anexidades? Es necesario distinguir dos puntos. La publicación de octubre último en el Diario Oficial podría interpretarse en la forma de que la nueva Basílica de Guadalupe necesita concretar su inscripción en el Registro Público de la Propiedad Federal para dar certeza jurídica a quien tiene los derechos reales; sin embargo, el extracto, que es general y podría haber sido objeto de impugnación, se dirige a los “propietarios y/o poseedores de los predios colindantes con el inmueble de origen religioso denominado "Templo Nueva Basílica de Guadalupe, atrio y anexos" ubicado en Plaza de Las Américas números 1 y 2, colonia Villa de Guadalupe, Delegación Gustavo A. Madero, Distrito Federal”

Se trata pues de un predio colindante al atrio de Guadalupe destinado al culto público, propiedad de la nación antes de la reforma de 1992. El defecto de la notificación es no asentar las especificaciones exigidas por los artículos 25 y 26 de la anacrónica Ley de Nacionalización de Bienes, reglamentaria de la fracción II del artículo 27 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, publicada el 31 de diciembre de 1940 en el Diario Oficial de la Federación que, entre otras, exige la descripción de dimensiones del predio en cuestión.

¿Se trata de la Plaza Mariana? No. Si bien es un gran predio bajo conflictos administrativos, el complejo no es propiedad de Basílica de Guadalupe como AR si se aplican los beneficios de la reforma de 1992 que permite a las Iglesias amasar patrimonio para la consecución de sus fines. Es importante tener en cuenta que el 16 de abril de 2014 fue publicado en la Gaceta Oficial del Distrito Federal un decreto del Jefe de Gobierno por el que se desincorpora de los bienes del dominio público que integran el patrimonio del Distrito Federal, el inmueble colindante con el Atrio de la Basílica de Guadalupe con superficie de 29,534.27 metros cuadrados. Ese decreto benefició a una Asociación Civil, no religiosa, constituida el 28 de abril de 2012 cuyo objeto es la atención de peregrinos y la protección cultural, material e inmaterial del conjunto guadalupano. En ese momento, la desincorporación del patrimonio de la Ciudad de México operó en favor de la persona moral a través de una donación “con el objeto de mejorar la infraestructura de los servicios para el turismo religioso que acude a la Basílica de Guadalupe”.

¿Podríamos hablar de que Plaza Mariana fuera objeto de la publicación de octubre? Es evidente que no ya que el Presidente de la República tendría que promulgar un decreto expropiatorio acabando con la propiedad de los particulares –la Asociación Civil- por causa de utilidad pública mediando, como dice la Ley de Expropiación de 1936, la indemnización correspondiente.

No hay duda de que la mala lectura de la notificación trajo preocupación e incertidumbre a muchos católicos quienes, de buena fe, buscan preservar y cuidar uno de los tesoros más sagrados de nuestra identidad. La correcta interpretación de esta “nacionalización” no pone en peligro ni vulnera derechos de la Iglesia a la luz de la legislación correspondiente. Lo mejor sería que todos estos procesos estuvieran tocados de transparencia para no creer como verdad rumores que suponen contundencia. La Basílica tiene dueño cierto. Es Casa del pueblo de México y de Santa María de Guadalupe, la Mujer del Sí que dice a cada uno “¿Qué hay hijo mío el más pequeño? ¿Qué entristece tu corazón? ¿Acaso no estoy yo aquí, yo que tengo el honor de ser tu Madre?”.

viernes, 29 de abril de 2016

El filósofo católico en vida más importante se pronuncia sobre la Amoris laetitia del Papa Francisco


Es conocido como el "Platón del siglo XXI" y ya eso es indicativo. Sucesor de otro gigante de la filosofía contemporánea, Gadamer, Robert Spaemann fue consejero personal de san Juan Pablo II y amigo de Benedicto XVI. Hoy por hoy es uno de los filósofos más importantes del siglo XXI y el mayor pensador católico en materia filosófica. La edición alemana de Catholic News Agency le entrevistó a raíz de la exhortación apostólica Amoris laetitia de Papa Francisco. A continuación la traducción al español.

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Profesor Spaemann, usted ha acompañado con su filosofía los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI. Muchos creyentes hoy en día discuten si la exhortación post-sinodal «Amoris Laetitia» de Francisco puede ser leída en continuidad con las enseñanzas de la Iglesia y de estos papas.

Para la mayor parte del texto es posible, a pesar de que su línea da lugar a conclusiones que pueden no ser compatibles con las enseñanzas de la Iglesia. En cualquier caso, el artículo 305, junto con la nota 351, que establece que los fieles «en una situación objetiva de pecado» pueden ser admitidos a los sacramentos «debido a circunstancias atenuantes» contradice directamente el artículo 84 de la «Familiaris Consortio» de Juan Pablo II.

¿Qué deseaba Juan Pablo II?

Juan Pablo II declara la sexualidad humana «símbolo real de la donación de toda la persona» y «sin ninguna limitación temporal ni de ningún tipo». El artículo 84 dice, entonces, con toda claridad que los divorciados vueltos a casar, si desean acceder a la comunión, deben renunciar a los actos sexuales. Un cambio en la práctica de la administración de los sacramentos por tanto no sería un «desarrollo» de la «Familiaris Consortio», como dijo el cardenal Kasper, sino una ruptura substancial con su enseñanza antropológica y teológica sobre el matrimonio y la sexualidad humana.

miércoles, 27 de abril de 2016

10 temas fundamentales para platicar con calma en pareja antes de casarte


El matrimonio supone la voluntad perpetua de enamorarse todos los días de la misma persona. Los matrimonios perfectos, sin embargo, no existen. Por eso una de las ideas fundamentales que debería estar en la mente de todos los que piensan casarse es que, tarde o temprano, habrá alguna pelea.

Las más de las veces las peleas comienzan por pequeñeces pero poco a poco pueden ir a temas más importantes que, de haberse tratado durante el noviazgo, ahorrarían cicatrices o ayudarían a cerrarlas más pronto.

Hay al menos 10 temas fundamentales que deberían tocarse antes del matrimonio como signo de madurez y previsión a futuro:

1. ¿Cómo solucionaremos nuestros conflictos el día que los tengamos en el matrimonio?

Si ya durante el noviazgo se presentan conflictos, es previsible que durante el matrimonio estos también sigan siendo una realidad. No se trata de buscar cómo pelearse sino de prever el modo de superar los desencuentros. En este campo se puede preguntar también a la otra persona sobre la experiencia que ha tenido en la solución de problemas en el propio hogar. Después de todo, lo primero que se aplica es lo que primero se conoce: ¿cómo solucionaban los problemas en tu casa? Esta pregunta apunta no sólo a cómo superaban los problemas los propios padres sino también entre hermanos, entre padres e hijos en incluso entre amigos. Todo esto puede aportar luz acerca del modo cómo se pueden afrontar las dificultades el día que se presenten en el hogar.


sábado, 23 de abril de 2016

Cada año se mata legalmente a 23 millones de bebés en China (63,000 diarios)


En su informe sobre derechos humanos correspondiente al año 2015, el Departamento de Estado de la Unión Americana reportó que en China cada año se abortan a 23 millones de bebés, lo que equivale a unos 63 mil niños diarios, 2626 cada hora y 44 por minuto. Hasta el momento la cifra "oficial" manejada era de 13 millones. 

En China la política gubernamental del hijo único (sólo se podía tener un hijo por familia, dos máximo si la primera era niña) fue levemente cambiada en octubre de 2015. Es conocida la praxis de la esterilización forzada, el asesinato de pequeños y los asesinatos extra uterinos consentidos por el mismo gobierno chino. En noviembre de 2015 The New York Times hizo pública la historia de algunos de estos abusos.

Contrastantemente, de acuerdo con el Director del Ministerio de Salud Ruso, el número de abortos en el país descendió el ocho por ciento en 2015 y el 24.5 por ciento comparado con 2011. El gobierno atribuyó la reducción, al aumento del apoyo y la consulta con mujeres embarazadas.

Con información de Family Watch International.

viernes, 22 de abril de 2016

Según los estadounidenses, la iglesia más bonita del país se encuentra en Chicago


Patrick Murray es un joven aficionado del arte y la liturgia católica que un buen día de abril de 2016 puso en su blog Art and liturgy un reto: ¿cuál es la iglesia más bella de los Estados Unidos? Su bitácora experimentó un crecimiento en cuanto a visitas: en poco tiempo ascendió de las habituales 10 visitas diarias hasta las 70 mil. ¿Y por quién se decantaron los votantes? Por la St. John Cantius, una iglesia construida por inmigrantes polacos en el siglo XIX. Una iglesia que, por cierto, estuvo a punto de ser demolida en 1988, y en cuyo interior es habitual la celebración de la misa... en latín. 

A continuación más fotos (para ver en buena resolución haga doble clic encima de la imagen):

miércoles, 13 de abril de 2016

Gobierno mexicano nacionaliza la nueva basílica de Guadalupe… con el visto bueno de los obispos mexicanos


A finales de octubre de 2015 el gobierno mexicano publicó en el Diario Oficial de la Federación una notificación en la que se informaba que se abría el proceso por el cual formalizaba el procedimiento para la nacionalización de la basílica de Guadalupe (la de 1976), el atrio y los anexos. A partir del día de la notificación las partes interesadas tenían un plazo de 15 días para impugnar el proceso. La Iglesia católica no presentó objeción o inconformidad por lo que la nueva basílica de Guadalupe pasará a ser propiedad del gobierno mexicano a través del Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales.

La historia de la nacionalización de bienes eclesiásticos por parte del gobierno mexicano hunde sus raíces en 1859 cuando Benito Juárez la declaró unilateralmente por medio de la impresión, publicación y circulación de la “Ley de Nacionalización de los Bienes Eclesiásticos”. No contento con ello, siendo mero presidente interino, el señor Juárez fue más allá e incluso abolió las órdenes religiosas y suprimió conventos y noviciados en una clarísima intromisión del Estado en los asuntos de la Iglesia. Medio siglo después, en 1917, México reformaría su Constitución pero no devolvió los bienes nacionalizados. En 1992 el presidente Carlos Salinas de Gortari reformó un aspecto de la relación Iglesia-Estado al determinar que todos los templos construidos hasta antes de 1992 eran propiedad del gobierno (cf. Ley de Asociaciones Religiosas y de Culto Público).

Siguiendo esa ley el actual ejecutivo ha llevado adelante la nacionalización de uno de los santuarios católicos más importantes del mundo en vista de que éste data de finales de la década de los 70´s.

México es uno de los países en los que los ciudadanos poseen libertad de culto pero no libertad religiosa en sentido estricto y amplio. De acuerdo al Diccionario Porrúa para Juristas el término “nacionalización” se define como la “transferencia de colectividad de la propiedad de ciertos medios de producción, pertenecientes a particulares, realizada en bien del interés público, para preservar la independencia del Estado”.

Parece legítimo preguntarse en qué sentido preserva la independencia del Estado el que éste sustraiga a la Iglesia un templo donde la naturaleza de las acciones no suponen medios de producción ni atentan contra la independencia del país.

Yendo a la “Ley de nacionalización de bienes, reglamentaria de la fracción II del artículo 27 Constitucional” se puede advertir lo vulnerable que la Iglesia católica en particular, y otras confesiones religiosas en general, están ante la arbitrariedad del gobierno. De hecho, la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos en el artículo 27, fracción II, condiciona exageradamente también a la Iglesia en su capacidad de adquirir o conservar bienes.

Considerando que la titularidad de la propiedad que en adelante tendrá el gobierno abarca no sólo los edificios y espacios sino también los objetos, la reflexión en torno al ayate original donde está impresa la imagen de la Virgen María dramatiza más todavía, si cabe, todo este tema de la nacionalización. ¿Y si en el futuro el gobierno decidiera pasar la tilma a un museo o destinar a otro fin el complejo religioso?

martes, 12 de abril de 2016

Comienza la fase de implementación del dominio “.catholic” por parte del Vaticano


Tras algunas peripecias y batallas iniciadas en 2012, en octubre 2013 la Iglesia católica obtuvo de parte de la “Corporación para la Asignación de Nombres y Números de Internet” (ICANN, por sus siglas en inglés) la terminación web (dominio) “.catholic” (también en caracteres árabe, chino y ruso). El dominio posibilitará que la Iglesia ofrezca cierta legitimidad de “catolicidad” a las web de instituciones que compartan las enseñanzas, el mensaje y los valores de la Iglesia Católica.

Para poner en marcha esa segunda parte del proyecto, la Secretaría para las Comunicaciones ha instituido la “DotCatholic”, una oficina a cargo de Mauro Milita, ex director de tecnologías de la información de la Radio Vaticana, con el fin de estudiar quiénes pueden ser los beneficiados con la asignación de esa terminación. En la oficina trabajan también siete técnicos informáticos.

101domain, Inc., una entidad de registro aprobada por la ICANN, ya ha comenzado a ofertar el dominio “.catholic” de forma pública.

lunes, 11 de abril de 2016

3 aplicaciones para vivir (también digitalmente) el año de la misericordia


El año de la misericordia también ha despertado el ingenio digital y se ha traducido en aplicaciones que, en cuanto recursos, quieren facilitar una mejor vivencia del año santo extraordinario.

Carlos Saldaña, Hugo Fuentes y Alfredo y Santiago Rosado son cuatro estudiantes mexicanos que pusieron en marcha la app Sentieri. Mediante ella puedes consultar toda la información del Año Santo además de acceder los mensajes del Papa Francisco. De igual manera, puedes consultar todas las actividades diarias, semanales, mensuales y anuales que el Papa propone para vivir de manera especial la misericordia de Dios.

La aplicación contiene varias pestañas como la ubicación de iglesias cercanas a tu localización así como sus horarios. También cuenta con la pestaña “Eventos” en la cual se pueden encontrar fechas importantes de la Iglesia Universal en relación al año de la misericordia. La aplicación envía avisos o notificaciones a los celulares y cada día el usuario tiene un comunicado relacionado con el Año Jubilar de la Misericordia. Finalmente, el usuario puede acceder a un directorio en donde podrá encontrar información acerca de los sacerdotes que participen en esa app - apostolado y que le pueden apoyar con confesiones, dirección espiritual, etc.

Está disponible en :



Otras aplicaciones análogas que han aparecido en los últimos meses son:



y

sábado, 9 de abril de 2016

¿Los divorciados vueltos a casar civilmente ya pueden comulgar? Amoris laetitia de Francisco está sometida a la Veritatis Splendor de Juan Pablo II


El viernes 8 de abril de 2016 se hizo público el contenido de la exhortación apostólica Amoris Laetitia, el esperado documento del Papa Francisco sobre la familia. Como era de esperarse la prensa internacional se centró en dos temas más bien secundarios en el conjuntos de todo el texto (divorciados y homosexuales). En ámbito católico miles de ellos se han limitado a enviar enlaces remitiendo a la Exhortación acompañándola con adjetivos laudatorios que evidencian una comprensible alegría así como que no la han leído. Uno de los que sí han podido acercarse al contenido del documento es el P. Fernando Morales, L.C., quien nos presenta un interesante análisis en torno al punto secundario de la comunión a las personas que se han divorciado y unido civilmente de nuevo con otra persona distinta a su esposo o esposa. Más allá de la agudeza al ir de entrada y contexto a lo que trata, el artículo del P. Fernando me aportó algo más: el recuerdo de que Amoris laetitia es un documento orientado a la pastoral y por tanto debe ser leído a la luz de un documento superior (la encíclica Veritatis Splendor) que por su naturaleza expone los principios perennes de la moral católica que ningún Papa, sea el actual o los futuros, puede cambiar.

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¿Comunión sí o no?
P. Fernando Morales, LC

Como era de esperarse, el tema de la comunión a los divorciados vueltos a casar ha sido el foco de atención de la nueva exhortación apostólica del Papa, después de dos años y medio de fuerte debate. Sería injusto y limitado reducirse a ese tema sin ver la riqueza de las enseñanzas del documento, sin embargo es fundamental tener una interpretación clara de lo que se dice sobre este tema para poder concentrarse sin distracciones en las cosas más importantes de la exhortación. El capítulo VIII trata específicamente este asunto, y varios medios de comunicación han dicho que el Papa ha abierto la posibilidad de comunión para estas personas discerniendo caso por caso. Esto podría pensarse por varios motivos:

1. En ningún momento se explicita o se cita la prohibición que estaba en la Familiaris Consortio n.84 
2. Se habla repetidamente de integrar y de acoger con misericordia. 
3. Se invita ampliamente a acompañar a las personas en un discernimiento en el foro interno que tome en cuenta las peculiaridades de cada caso. 
4. Algunos números que podrían dar a pensar una apertura a dar la comunión:
300. […] Sólo cabe un nuevo aliento a un responsable discernimiento personal y pastoral de los casos particulares, que debería reconocer que, puesto que «el grado de responsabilidad no es igual en todos los casos» [335], las consecuencias o efectos de una norma no necesariamente deben ser siempre las mismas [336]. 
(NOTA 336): Tampoco en lo referente a la disciplina sacramental, puesto que el discernimiento puede reconocer que en una situación particular no hay culpa grave. Allí se aplica lo que afirmé en otro documento: cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium (24 noviembre 2013), 44.47

301. […] ya no es posible decir que todos los que se encuentran en alguna situación así llamada «irregular» viven en una situación de pecado mortal, privados de la gracia santificante.

305. […] es posible que, en medio de una situación objetiva de pecado —que no sea subjetivamente culpable o que no lo sea de modo pleno— se pueda vivir en gracia de Dios, se pueda amar, y también se pueda crecer en la vida de la gracia y la caridad, recibiendo para ello la ayuda de la Iglesia [351] Nota 351: En ciertos casos, podría ser también la ayuda de los sacramentos. Por eso, «a los sacerdotes les recuerdo que el confesionario no debe ser una sala de torturas sino el lugar de la misericordia del Señor»: Exhort. ap. Evangelii gaudium (24 noviembre 2013), 44: AAS 105 (2013), 1038. Igualmente destaco que la Eucaristía «no es un premio para los perfectos sino un generoso remedio y un alimento para los débiles» (ibíd, 47: 1039).

298. […] La Iglesia reconoce situaciones en que «cuando el hombre y la mujer, por motivos serios, —como, por ejemplo, la educación de los hijos— no pueden cumplir la obligación de la separación» [329] Nota 329: [329] Juan Pablo II, Exhort. ap. Familiaris consortio (22 noviembre 1981), 84: AAS 74 (1982), 186. En estas situaciones, muchos, conociendo y aceptando la posibilidad de convivir «como hermanos» que la Iglesia les ofrece, destacan que si faltan algunas expresiones de intimidad «puede poner en peligro no raras veces el bien de la fidelidad y el bien de la prole» (Conc. Ecum. Vat. II, Const. past. Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual, 51).
Sí es verdad que el Papa hace un llamado a que “la conciencia de las personas debe ser mejor incorporada en la praxis de la Iglesia en algunas situaciones que no realizan objetivamente nuestra concepción del matrimonio” (303). “La conversación con el sacerdote, en el fuero interno, contribuye a la formación de un juicio correcto sobre aquello que obstaculiza la posibilidad de una participación más plena en la vida de la Iglesia y sobre los pasos que pueden favorecerla y hacerla crecer”(300).

Sin embargo, también advierte el Papa en el número 300 que hay que “evitar el grave riesgo de mensajes equivocados, como la idea de que algún sacerdote puede conceder rápidamente «excepciones», o de que existen personas que pueden obtener privilegios sacramentales a cambio de favores.” (¿Alguno podría interpretar que el sacerdote no puede conceder “rápidamente” las excepciones, pero sí cautelosamente?).

Pero el punto fundamental es que no hay una afirmación clara o contundente de que sí se puede admitir a la comunión a los divorciados vueltos a casar u otras personas en situaciones irregulares. Y dado que en caso de duda debe leerse el magisterio de acuerdo con la doctrina y tradición católicas, traigo aquí un texto importante:

La Veritatis Splendor es un documento de nivel superior, no sólo por ser Encíclica, sino por exponer los principios perennes de la moral católica, a diferencia de esta exhortación, que expone aplicaciones pastorales. Aunque la Veritatis Splendor no ha sido citada ni una sola vez en esta exhortación ni en todo este pontificado, es de validez absoluta, pues trata elementos que no puede cambiar ningún Papa: las bases del juicio moral.

Los números 52 a 64 de Veritatis Splendor son importantísimos. Cito aquí sólo algunas líneas importantes:
“56. Para justificar semejantes posturas, algunos han propuesto una especie de doble estatuto de la verdad moral. Además del nivel doctrinal y abstracto, sería necesario reconocer la originalidad de una cierta consideración existencial más concreta. Ésta, teniendo en cuenta las circunstancias y la situación, podría establecer legítimamente unas excepciones a la regla general y permitir así la realización práctica, con buena conciencia, de lo que está calificado por la ley moral como intrínsecamente malo. De este modo se instaura en algunos casos una separación, o incluso una oposición, entre la doctrina del precepto válido en general y la norma de la conciencia individual, que decidiría de hecho, en última instancia, sobre el bien y el mal. Con esta base se pretende establecer la legitimidad de las llamadas soluciones pastorales contrarias a las enseñanzas del Magisterio, y justificar una hermenéutica creativa, según la cual la conciencia moral no estaría obligada en absoluto, en todos los casos, por un precepto negativo particular. Con estos planteamientos se pone en discusión la identidad misma de la conciencia moral ante la libertad del hombre y ante la ley de Dios. […]”
Este texto fundamental es claro y contundente. Si queremos permanecer católicos hemos de excluir del capítulo VIII de Amoris Laetitia cualquier interpretación subjetivista que permita aplicaciones particulares de una ley universal grave. La interpretación correcta sólo puede ir en la línea de acoger, integrar, acompañar. Pero no de hacer excepciones a la ley universal.
52. […] “Los preceptos negativos de la ley natural son universalmente válidos: obligan a todos y cada uno, siempre y en toda circunstancia. En efecto, se trata de prohibiciones que vedan una determinada acción «semper et pro semper», sin excepciones, porque la elección de ese comportamiento en ningún caso es compatible con la bondad de la voluntad de la persona que actúa, con su vocación a la vida con Dios y a la comunión con el prójimo. Está prohibido a cada uno y siempre infringir preceptos que vinculan a todos y cueste lo que cueste, y dañar en otros y, ante todo, en sí mismos, la dignidad personal y común a todos.” […] “La Iglesia ha enseñado siempre que nunca se deben escoger comportamientos prohibidos por los mandamientos morales, expresados de manera negativa en el Antiguo y en el Nuevo Testamento. Como se ha visto, Jesús mismo afirma la inderogabilidad de estas prohibiciones: «Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos...: No matarás, no cometerás adulterio…» (Mt 19, 17-18).”

En México las niñas de 12 años pueden abortar sin permiso de sus padres


Lo informa y publica en su blog la Unión Nacional de Padres de Familia (México).-

Niñas de 12 años pueden abortar sin informar a sus padres

La NOM-046 hace a un lado la patria potesdad, pues las niñas mayores de 12 años no requieren el consentimiento de sus padres o tutores para solicitar el aborto

En días pasados fue publicado en el Diario Oficial de la Federación la modificación a la NOM-046 contra la violencia familiar y sexual.

En dicha norma se cambia el concepto de aborto por el de interrupción voluntaria del embarazo. Con este cambio el aborto deja de ser un delito para convertirse en derecho de las víctimas.

Desde que se publicó esta norma las mujeres y niñas mayores de 12 años podrán solicitar la interrupción del embarazo sin presentar una orden judicial, sólo con un documento escrito bajo protesta de decir verdad.

La Secretaría de Salud deberá informar a todas las autoridades sanitarias que están obligadas a brindar la atención médica, y el servicio de aborto sin solicitar una autorización de por medio.

Una consecuencia grave es que cualquier persona podrá solicitar los servicios de aborto al personal de las instituciones públicas de servicios de atención médica, con la simple protesta de decir verdad de que fue víctima de una violación, sin que requiera acreditar o probar su dicho.

La norma también hace a un lado la patria potestad, pues las niñas mayores de 12 años no requieren el consentimiento de los padres o tutores para solicitar el servicio de aborto.

Nuevamente el Estado se autonombra educador y custodio de los niños, intentando quitar esta función a los padres de familia. Los menores de edad no se pueden tatuar sin el consentimiento de los padres para proteger su salud, pero sí pueden abortar y pedir anticonceptivos.