viernes, 4 de diciembre de 2009

Hoy es un tiempo maravilloso para ser sacerdote, visita WhynotPriest.org

¿Por qué no sacerdote? Ésta es la pregunta que da nombre a http://www.whynotpriest.org/, un portal que comenzó su marcha en diciembre de 2008 y que presentó un proyecto del todo atractivo de cara a suscitar el interés hacia el sacerdocio en los jóvenes: “¿cómo sé si es para mí la vocación sacerdotal? ¿Qué quiere Dios de mí? ¿Cómo es la vida en el seminario? Éstas son algunas de las preguntas que interpelan a los jóvenes de hoy, inquietos por dar un sentido a sus vidas y responder a un posible llamado de Dios”. WhynotPriest.org quiere ayudarles a encontrar las respuestas que buscan.

En el primer video, seminaristas Legionarios de Cristo procedentes de culturas y países tan diversos como Francia, Alemania, México, República Checa, Colombia, Austria, Corea, Italia, Brasil, España, Vietnam o Estados Unidos, responden de una manera sencilla, alegre y espontánea a la interrogante que da título al proyecto (se puede ver el video al final de este artículo).

A un año de distancia, WhynotPriest.org lanza otro video y renueva su portal, con el mismo espíritu e interés de servir y orientar. Ahora podemos ver a un grupo internacional de seminaristas interpretando la canción The way y regalándonos la oportunidad de reflexionar, agradecer y profundizar en el llamado de Dios, a través de la música.



La página de internet está disponible en cinco idiomas (español, inglés, alemán, italiano y francés) y quien la visita, además de poder disfrutar del video actual y del de 2008 –el de lanzamiento– puede dejar sus consultas e inquietudes sobre el tema vocacional, las cuales serán atendidas posteriormente a través del correo electrónico. Además se pueden ver otros videos afines al tema vocacional.

Juan Pablo II había dicho: “Hoy es un tiempo maravilloso para ser sacerdote”. En el contexto del año sacerdotal, http://www.whynotpriest.org/ es una muestra más de la vitalidad del ingenio católico y del servicio que los medios de comunicación pueden prestar a la fe. ¿Y tú, por qué no?