jueves, 14 de enero de 2010

Pío XII sí ayudó a los judíos, lo cuenta Giancarlo Centioni, un testigo

H2ONews (http://www.h2onews.org/) ha publicado una entrevista exclusiva a don Giancarlo Centioni, el último testigo con vida, que formó parte de la red clandestina creada por Pío XII durante la Segunda Guerra Mundial para ayudar a los judíos a escapar de las persecuciones nazis.

Como expresa esta agencia de noticias: "La narración del sacerdote italiano está lleno de particularidades en relación a personas y lugares, ya que de 1940 a 1945 trabajó como capellán militar en Roma, en la Milicia Voluntaria para la Seguridad Nacional, papel que le permitió ayudar a muchos judíos".

He aquí el vídeo:


Esta red creada por Pío XII "entregaba pasaportes y dinero a familias judías para que pudieran escapar", explica Centioni a H2ONews, según el cual "el dinero y los pasaportes los daba el padre Anton Weber", uno de los jefes de la red, "a las personas". Los documentos y el dinero venían directamente de la Secretaría de Estado de Su Santidad por nombre y cuenta de Pío XII".

La nota de H2ONews continúa: "De acuerdo a Don Centioni, cientos de personas que fueron ayudadas supieron quién se encontraba detrás de todo esto: "Les ayudaba Pío XII, a través de nosotros sacerdotes, a través de la 'Raphael's Verein', y la Sociedad Alemana en Roma".El caso de Giancarlo Centioni fue descubierto y analizado, comparando otros testimonios, de la Pave the Way Foundation (http://www.ptwf.org/), creada por el judío de Nueva York Gary Krupp. El relato encuentra confirmación documental en la condecoración concedida por el gobierno polaco en exilio a Centioni (cruz de oro con dos espadas "por nuestra libertad y vuestra libertad")".

Apenas el pasado mes de diciembre de 2009, Benedicto XVI firmó el decreto de virtudes heróicas de Pío XII, abriendo el paso para su canonización, a la que siguió una polémica proveniente de algunos círculos judíos.

La imagen del papa Pío XII como cómplice silencioso de los nazis se originó tras la campaña difamatoria pedida por Krushev y llevada a cabo por la KGB. Esta información la ha revelado el teniente general de los servicios secretos de Rumanía, Ion Mihail Pacepa, disidente del comunismo y acogido por Estados Unidos. El fin era desacreditar la autoridad vaticana en Europa occidental, mostrándola como un bastión del nazismo. Agentes rumanos enviados a los Archivo Vaticano fotografiaron documentos pontificios que luego se manipularon, dando origen a documentación falsa. Sobre estos se inspira la difamadora obra “El Vicario” (Der Stellevertreter) del joven comunista Rolf Hochhuth, drama representado en 1963 en la República Federal de Alemania que alcanzó gran éxito internacional.

Desde entonces, la prensa pública ha difundido la complicidad y asentimiento implícito a los nazis, incluso la actuación antisemita de un Pío XII inexistente. Y son pocos los que tienen interés en acceder a los documentos históricos del Vaticano, abierto a todos, para corroborar la historia.

Gary Krupp, judío estadounidense, fundador y presidente Pave the way Fondation, fundación de carácter interconfesional ha propuesto dar el reconocimiento de “Justo entre las naciones” a Pío XII, en consonancia con la verdad de los hechos. Declaró que “es el momento de reconocer a Pío XII por lo que hizo, no por lo que dijo”. También ha dicho: “En interés de justicia, los judíos debemos ser conscientes de los esfuerzos de un hombre, en un período en que nos había abandonado el resto del mundo”.