lunes, 1 de marzo de 2010

"¡Saquemos al Vaticano de la ONU!..." ¿Por qué será?

En el marco del aniversario número XV de la Conferencia Mundial de Beijing sobre la Mujer, la conferencia organizada por la ONU donde se promovió masivamente el aborto como derecho, estos días se está desarrollando la sesión anual sobre la condición de la mujer en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York.

Recibí un correo electrónico de un grupo feminista español que pide la expulsión del Vaticano de la ONU.

El Vaticano es Estado observador permanente en Naciones Unidas y eso le da derecho a voz y, a veces, muy pocas, a voto. Lo que molesta a las feministas es que la Santa Sede se haga oír y logre iluminar conciencias y orientar votos hacia verdaderos ideales nobles que contribuyen al auténtico progreso humano.

El mensaje que recibí por correo electrónico (de la así llamada “red feminista”. Para más señas léase este enlace) vuelve a abundar sobre los típicos estribillos que tienen poco de razón y mucho de cuestionables.

Dicen, por ejemplo, que la Iglesia dificulta el tratamiento del SIDA. Quizá olvidan que un tercio de los enfermos de SIDA en el mundo son atendidos por organizaciones católicas; por religiosos, religiosas y laicos de esa Iglesia a la que quieren seguir descalificando. Sería interesante saber qué hacen en concreto ellas por las personas infectadas con VIH en esos lugares donde la retórica de las palabras no significa nada si no está corroborada por las obras. Al menos un especialista de reconocido prestigio internacional, el doctor Edward Green –que no es creyente católico– piensa igual que el Papa en este sentido (véase este enlace).

Significativo que una mujer del talante de Bibiana Aído, una mujer que negó públicamente la condición de ser humano a un feto, vaya a esta sesión a promover ya no sólo el sectarismo contra la Santa Sede sino también el asesinato de niños en el vientre de sus madres.