jueves, 15 de abril de 2010

Hans Küng: un mundo sin luz propia

Hay estrellas que brillan con luz propia y pequeños planetas que lo hacen a costa de la luz de la estrellas. A algunos planetas les sucede, además, que se creen que la luz les viene de sí mismos y se crean así su propio mundo. Y los peor es que piensan que es real.

Algo así le sucede a Hans Küng, a quienes algunos llaman teólogo: vive a costa de la imagen del Papa y, para que no nos olvidemos que aún vive, suele disparar sus invectivas contra esa Iglesia a la que él hace mucho dejó de pertenecer por su heterodoxia doctrinal.

Sus arremetidas son frecuentes y, para colmo, hay una prensa rendida a sus pies –parte de su planeta, o viceversa– que osa publicar sus aquelarres. Esta semana, el jueves 15 de abril para ser exactos, publicó una carta dirigida a los obispos católicos del mundo donde les invita a la desobediencia al Papa. Ha sido ampliamente difundida (gracias, en parte, a la acción de la agencia EFE. En este enlace, por ejemplo, está la nota).

Küng debe tener una esperanza muy robusta pues dudo que algún obispo desperdicie el tiempo leyendo una misiva de esta calaña y de semejante emisario. Lo más triste es que este señor fue amigo de Joseph Ratzinger (incluso, ya como Papa, Benedicto XVI le invitó a Castelgandolfo en septiembre de 2005). Como que dar puñaladas por la espalda a los amigos, incluso invitando a otros a que hagan lo mismo, no es precisamente un valor. ¿Así alguien le daría credibilidad al que alguna vez llamaron padre Küng?