miércoles, 12 de mayo de 2010

El Papa visita Portugal: videos de las actividades en su segundo día de visita

A continuación ofrecemos la relación de actividades del Papa en Portugal. Empezamos con las actividades de la tarde del 11 de mayo (primer día de visita) y luego con las que realizó por la mañana del día 12, en su segundo día de visita apostólica a Portugal.

11 de mayo de 2010

A las 17:30 p.m., el Santo Padre se trasladó en papamóvil desde la nunciatura apostólica a la Plaza del Palacio de Lisboa, donde antes de comenzar la celebración eucarística, a la que asistieron 200.000 personas, el alcalde le entregó las llaves de la capital.



En la homilía, el Papa recordó que "de Lisboa partieron muchas generaciones de cristianos" y "en las cinco partes del mundo hay iglesias locales que tienen su origen gracias a la acción de los misioneros portugueses".

Antes de terminar la misa, el Papa leyó un breve mensaje con motivo del L aniversario de la fundación del Santuario de Cristo Rey de Almada (diócesis de Setúbal). El Santo Padre propuso "a las nuevas generaciones los ejemplos de esperanza en Dios y la lealtad al voto que se le hizo y que los obispos y los fieles de entonces nos han dejado esculpidos en el monumento, como signo de amor y gratitud por preservar la paz en Portugal".



Benedicto XVI se trasladó posteriormente a la nunciatura apostólica para cenar. Al escuchar los cantos de un grupo de jóvenes de varias parroquias y movimientos eclesiales, el Papa se asomó al balcón para saludarles y bendecirles.

12 de mayo de 2010

Después de celebrar la Santa Misa en privado, Benedicto XVI se trasladó al Centro Cultural de Belém para encontrarse con los representantes del mundo de la cultura. El Papa fue acogido por el obispo Manuel Clemente, de Porto, presidente de la Comisión episcopal para la cultura y por el director de cine Manoel de Oliveira, que le dirigió unas palabras de saludo.



En el discurso que pronunció a continuación, el Santo Padre afirmó que "la cultura de hoy refleja una "tensión" que a veces toma la forma de "conflicto entre el presente y la tradición". Sin embargo, añadió, "la valorización del "presente" como fuente de inspiración del sentido de la vida, tanto individual como social entra en conflicto con la fuerte tradición cultural del pueblo portugués, profundamente marcado por el influjo milenario del cristianismo y el sentido de responsabilidad global, que se afirmó en la aventura de los descubrimientos y en la entrega misionera, compartiendo el don de la fe con otros pueblos".

Este "conflicto" entre la tradición y el presente se expresa en la crisis de la verdad - afirmó el Papa-, añadiendo que "un pueblo que deja de saber cuál es su verdad, termina por perderse en los laberintos del tiempo y la historia, privado de valores claramente definidos y sin grandes metas". Pero "la fidelidad al ser humano exige la fidelidad a la verdad, que es la única garantía de la libertad y de la posibilidad de un desarrollo humano integral. Por esta razón, la Iglesia la busca, la proclama sin cesar y la reconoce allí donde se manifiesta. Para la Iglesia es irrenunciable esta misión de verdad".

Para "mostrar nuevos mundos al mundo", afirmó el Santo Padre con el autor de "Os Lusíades", Luis de Camoes: "Vosotros, (...) creadores de pensamiento y opinión tenéis (...) la posibilidad de hablar al corazón de la humanidad, (...) de ampliar los horizontes del conocimiento y el compromiso humanos. No tengáis miedo de dialogar con los creyentes, con los que como vosotros, se sienten peregrinos en el mundo y en la historia hacia la Belleza infinita".

"La Iglesia -concluyó el Papa- considera su misión prioritaria en la cultura contemporánea mantener despierta la búsqueda de la verdad y, por consiguiente, de Dios; llevar a las personas a mirar más allá de las cosas penúltimas y lanzarse a la búsqueda de los últimas".

Después del encuentro con los representantes del mundo de la cultura, el pontífice se desplazó a la nunciatura apostólica de Lisboa para entrevistarse con el primer ministro de Portugal, José Sócrates.

Este día también visitó la capilla de las apariciones, ya en Fátima.