domingo, 9 de mayo de 2010

Internet: ¿ha mejorado el mundo?

La conocida revista Foreign Policy publicaba a inicios de mayo de 2010, en su portal de internet, un interesante artículo de Morozov Evgeny (véase en el siguiente enlace). El texto de Evgeny cuestionaba las “bondades” de internet a partir de un repensar y repasar lo que se dijo que sería y lo que, desde el punto de vista del autor, es actualmente internet. Lo hace en siete puntos.

1. “El internet ha sido una fuerza del bien”

El autor recuerda que internet se elogió como una herramienta para fomentar la tolerancia, destruir los nacionalismos y transformar el planeta en una aldea global. Recuerda las predicciones de Nicholas Negrophonte quien, en 1997, profetizó el inicio de una paz mundial gracias a internet. Todo lo anterior no correspondería con el aumento de la paz, el amor y la libertad adjudicados a internet y es eso lo que le lleva a negar el encabezado de este punto al grado de afirmar que “un mundo en red no es intrínsecamente un mundo más justo”.

2. Twitter minará dictadores

Contra la creencia de que las redes sociales podrían “tumbar” dictadores, Morozov Evgeny recuerda cómo de hecho son usadas no sólo por quienes están a favor de la democracia. El autor recuerda que efectivamente los social network han hecho circular la información a niveles antes impensados, pero se pregunta: “¿realmente más información se traduce en más poder para deshacer entuertos?”. A continuación refiere el fracaso de Twitter en las manifestaciones iraníes y birmanas e incluso señala que esa plataforma de red social y Facebook constituyen un sistema de alerta temprana para gobiernos autoritarios.

3. Google defiende la libertad de internet

A la afirmación del punto tres el autor dice: “sólo cuando sea conveniente”. Quizá en uno de los puntos que más pueden ayudar es este y no sólo aplicada la reflexión a Google en particular.

Evgeny señala que, “como cualquier otra empresa, está motivada por las ganancias en lugar de un propósito más elevado: la compañía entró a China no a difundir el evangelio de la libertad en internet, sino para vender anuncios en lo que ahora es el mayor mercado mundial de internet”. En este mismo punto evidencia cómo Google “adapta” su defensa de la libertad según el país donde opera: así, por ejemplo, en Tailandia e India, donde las presiones y restricciones del gobierno son aceptadas en pro del rédito lucrado. Por eso concluye en este apartado: “La defensa de la libertad en internet por parte de Google es, en definitiva, una postura pragmática de principios, las normas se aplican con frecuencia sobre una base caso por caso”.

4. Internet hace que los gobiernos sean más responsables

Evgeny responde que no necesariamente. Desde su punto de vista, las tecnologías de la información permiten que más gente tenga acceso a la información y que ésta esté disponible. Sin embargo, los gobiernos mantienen todavía la influencia en la decisión del tipo de información a liberar.

5. Internet aumenta la participación política

Partiendo de la constatación del hecho de que, efectivamente, hay nuevas vías para el intercambio y discusión de ideas, la interrogante que nace es si eso significa impulsar la práctica de la democracia. El autor recuerda que también hay electores pasivos y que, en cierta medida, la democracia podría correr el riesgo de convertirse en un entretenimiento. Significativo un dato estadístico de 2010 citado en el artículo de Foreign Policy: “las tres cuartas partes de los estadounidenses que consumen sus noticias en internet dicen que reciben por lo menos parte de ellas a través de correos transmitidos o puestos en sitios de redes sociales” (el estudio citado se puede consultar en el siguiente enlace).

6. Internet está matando a las noticias de relaciones exteriores

En ningún otro momento hemos tenido un acceso tan fácil e inmediato a la información. Muchas fuentes de información y medios de comunicación logran colar sus reportes gracias a las bondades de los motores de búsqueda. Pero esto también ha tenido sus consecuencias: la calidad de las investigaciones, especialmente sobre asuntos globales, han venido a menos. No es lo único. De suyo, para Morozov Evgeny el verdadero peligro en el rostro cambiante de noticias extranjeras es la ausencia de moderadores inteligentes y respetados. Internet puede ser un paraíso para los adictos a noticias bien hechas, pero es un depósito de chatarra de noticias confuso para el resto”.

7. Internet nos une más

Evgeny evidencia cómo el contenido digital es cada vez menos accesible para algunos grupos humanos. Refiere, incluso, como en algunos sectores se habla ya de una “soberanía de la información”, es decir, de aquella información que sería propiedad exclusiva de los ciudadanos de un país concreto y que, por eso mismo, fragmentaría en lugar de unir.

El autor de Think Again: The Internet concluye diciendo que “la utopía cibernética que los primeros aficionados web predijeron parece cada vez más ilusoria”.

Conclusión

Sería erróneo negar algunas afirmaciones de Evgeny. Pero en el diagnóstico que hace parece primar una visión negativa de la world wibe web.

Es verdad que hay mucho por hacer, empezando por garantizar que todos tengan acceso a esta herramienta de comunicación e interacción. De otro modo sería falso hablar de progreso cuando sólo son unos los beneficiados y otros se quedan más bien aislados. Y desde luego que esta garantía no parte exclusivamente de repartir computadoras personales, como de hecho sucede en algunos países pobres, sino de mejorar el ambiente integral de desarrollo para todos los seres humanos: las condiciones de vida, el acceso a la educación y, en general, el respeto y promoción de los auténticos derechos humanos. De otra forma se viviría en una tiranía digital donde sólo unos pocos serían “capaces” de decidir o alzar la voz sobre el destino de todos. O sin educación, las personas serían meras receptoras de un pensamiento único al que recibirían de manera acrítica.

Por otra parte, no se debe olvida que de por sí internet no es éticamente bueno o malo, sino neutro. Es el hombre, en el uso de su libertad personal, quien usa internet para bien o para mal. Así, una educación moral adecuada puede repercutir positivamente en que este medio sea, realmente, una fuerza de bien y de unidad.

Por último, esos pequeños pasos que el desarrollo de internet ha venido dando tal vez sí tengan deficiencias, pero tampoco se pueden minusvalorar las potencialidades positivas. Bien usados pueden conducir a un uso más responsable y consciente y, en consecuencia también, a una acción más eficaz y verdaderamente participativa.
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Para pensar: