domingo, 6 de junio de 2010

El Papa en Chipre: videos con las actividades del segundo día

5 de junio de 2010

Encuentro con autoridades civiles y diplomáticas

Después de haber pernoctado en la nunciatura apostólica de Nicosia, donde llegó procedente de Paphos el pasado viernes por la tarde, el Santo Padre se trasladó esta mañana al Palacio Presidencial de Nicosia para efectuar una visita de cortesía al presidente de la república, Demetris Christofias y encontrarse posteriormente con las autoridades civiles y los miembros del cuerpo diplomático allí presentes.

Benedicto XVI fue recibido en el exterior del palacio por el presidente Christofias y su esposa. El Papa colocó una corona de flores ante la estatua de Makarios III (1913-1977), arzobispo de la Iglesia Ortodoxa de Chipre y primer presidente de la República Chipriota, una de las personalidades que más huella han dejado en la historia del país.

Después del coloquio privado con el presidente y su familia, el Papa encontró en los jardines de la residencia a las autoridades civiles y al cuerpo diplomático y pronunció un discurso.

Acabado su discurso el Papa recorrió en automóvil los cinco kilómetros que lo separaban de la escuela de San Marón, donde se encontró con la comunidad católica chipriota.

Encuentro con la comunidad católica de Chipre

A las 10,45, el Papa se encontró con una representación de la comunidad católica de Chipre -de la que forman parte 25.000 miembros- en el campo de deportes de la escuela materna de San Marón.

"Como sucesor de Pedro, estoy entre vosotros -dijo el Santo Padre al inicio de su discurso- para ofreceros mi apoyo, mis oraciones llenas de afecto y mi aliento".

A continuación, antes de trasladarse al arzobispado ortodoxo de Chipre, para encontrarse con Su Beatitud Crisóstomos II, el Papa asistió a una representación artística de varios niños de las escuelas y a unos cantos

Visita de cortesía al arzobispo ortodoxo de Chipre

Benedicto XVI llegó poco después de las 12,00 al Arzobispado Ortodoxo de Chipre para efectuar una visita de cortesía a Su Beatitud Crisóstomos II, arzobispo ortodoxo de Chipre.

La Iglesia Ortodoxa de Chipre ha mantenido siempre su independencia y desempeñado un papel importante en la vida política de la isla. Fue parte activa en la guerra de independencia contra los turcos, pagando un precio muy caro. En 1825, gran parte del clero chipriota, incluida la entera jerarquía, fue masacrada por los turcos, que sospechaban su apoyo a la revolución griega. Durante el período de dominio inglés (1878-1958), la Iglesia chipriota se empeñó con decisión en la lucha por la independencia del país, lograda en 1960, cuando el arzobispo Makarios fue elegido jefe de la nueva república.

Después de la invasión turca (1974), más de 170.000 ciudadanos chipriotas (casi un tercio de la población de aquellos años) pasaron a ser prófugos en su misma patria; más de 500 iglesias, capillas y monasterios (católicos, maronitas, armenios y ortodoxos) fueron ocupados o destruidos. Desde 1974 hasta hoy, Turquía ha trasladado más de 160.000 colonos a la parte norte de Chipre.

La Iglesia Ortodoxa de Chipre es miembro del Consejo Mundial de Iglesias desde 1948 y participa activamente en diversos encuentros interconfesionales e interreligiosos en Oriente Medio y Europa. En Chipre se encuentra la sede del Consejo de las Iglesias de Oriente Medio.

A su llegada al arzobispado Benedicto XVI fue recibido por Su Beatitud Crisóstomos II y visitó el monumento al arzobispo Makarios y la catedral. Después pronunció un breve discurso en el que recordó en primer lugar la visita del arzobispo Crisóstomos a Roma en 2007, en el curso de la cual se publicó una Declaración Común que testimoniaba el clima de fraternidad recíproca entre la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa de Chipre.

El Santo Padre expresó también su gratitud por la hospitalidad que la Iglesia de Chipre brindó el año pasado a la Comisión Internacional para el Diálogo Teológico, reunida en Paphos y por el apoyo al compromiso del diálogo.

El Santo Padre agradeció además la ayuda prestada por la Iglesia de Chipre a las víctimas del terremoto de 2009 en L'Aquila (Italia).

Acabado su discurso, el Santo Padre visitó el museo de iconos del arzobispado y almorzó con el arzobispo Crisóstomos y con las respectivas delegaciones.

Papa saluda a representante musulmán

El Papa se encontró por la tarde en Nicosia con un representante musulmán, el jeque Mehmet Nazim Adil Al-Haquani, líder espiritual de un movimiento sufí, de 89 años, comprometido en el diálogo interreligioso.

El breve encuentro tuvo lugar fuera de la Nunciatura Apostólica, antes de la Misa que el Santo Padre celebró en la Iglesia de la Santa Cruz. El líder sufí explicó que vive en el norte de Chipre y que había venido a saludar al pontífice. Según el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, S.I., el jeque se disculpó por el hecho de haber esperado al Papa sentado. "Soy muy anciano", dijo. Y el Papa respondió: "Yo también soy anciano".

Nazim regaló a Benedicto XVI un bastón y una placa en la que estaba escrita la palabra "paz" en árabe y un rosario musulmán. Por su parte, el Papa le entregó la medalla de su pontificado y a continuación se dieron un abrazo. Antes de despedirse, el jeque pidió al Papa que rezara por él, a lo que el pontífice respondió: "Por supuesto que sí; rezaremos el uno por el otro".

Celebración eucarística en Nicosia

A las 16,30, el Papa celebró la Eucaristía en la iglesia de la Santa Cruz de Nicosia, en la que participaron sacerdotes, religiosos, diáconos, catequistas y miembros de movimientos eclesiales de la isla chipriota.

Terminada la misa, el Papa se trasladó a la nunciatura apostólica de Nicosia, donde cenó y pasó la noche.
Con información del Vatican Information Service, RomeReports y Vatican-YouTube.