miércoles, 23 de junio de 2010

"La sexualidad no se puede reducir a poner una gomita en un pepino"

Una buena amiga envió dos enlaces a un programa de Antena 3 (España). Se trata de una especie de encuentro-debate sobre la enseñanza de la sexualidad a los adolescentes. Y el punto central es si corresponde a la familia o la debe asumir el Estado.

Ya en otro momento tuve oportunidad de mostrar los nefastos efectos cuando el Estado usurpa los derechos de los padres (véase Cuando se expone a los hijos a la deseducación en temas cruciales de la vida). De este encuentro televisado resalta la preparación de Paloma, madre de familia numerosa, y la escasa aportación de la sexóloga (que dicho sea de paso no tiene hijos).
Paloma aporta datos interesantes como el aumento de enfermedades de transmisión sexual en un muy corto lapso de tiempo (pese al uso y distribución masivo de condones) y ayuda su reflexión sobre la imposición de un pensamiento único al cuestionar que sea el Estado quien capacite a los "profesionales" de la educación sexual. Su argumento es lógico: quién les forma; si les forma el Estado regula sus cabezas imponiéndoles qué pensar (en España gobierna el socialismo) y qué enseñar; conclusión: el pensamiento único.

Dos videos de unos 14 minutos que dejan patente no sólo la buena preparación de Paloma sino cómo la ideología se abre paso con la bandera de la "democracia". Fantástica la frase de Paloma cuando menciona que la sexualidad no puede quedar reducida a poner en una goma en un pepino.

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Parte II