jueves, 15 de julio de 2010

Hugo Chávez pone bajo presión a la Iglesia en Venezuela

El reciente conflicto entre el presidente del gobierno venezolano y la Iglesia católica en Venezuela, concretamente de Hugo Chávez contra el cardenal de Caracas, Jorge Urosa, es un capítulo más entre la crisis que no ha cesado desde el año 2006 en que este último fuera nombrado cardenal.

Ya en el pasado Hugo Chávez llamó “fascista” y “oligarca” al arzobispo de Caracas, pero más recientemente ha utilizado otros calificativos para insultar gratuitamente al cardenal, provocando y caldeando los ánimos.

En un discurso del lunes 5 de julio de 2010 ante el parlamento venezolano, con ocasión de la declaración de independencia y en presencia del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, y del mismo nuncio de la Santa Sede ante la república de Venezuela, Hugo Chávez llamaba “troglodita” e “indigno” al cardenal Urosa y reclamaba: «No merecemos un cardenal como éste».

Una semana antes, el cardenal de Caracas advirtió en una entrevista que el gobierno venezolano se estaba convirtiendo en una dictadura.

El cardenal Urosa, quien se encontraba en Roma, respondió con un comunicado de prensa (véase completo en el siguiente enlace) en el que respondía al presidente diciéndole que no tenía licencia para insultar.

El punto cuatro del comunicado dice más específicamente: “Pasando por encima de la Constitución Nacional, el Presidente y su gobierno quieren llevar al País por el camino del socialismo marxista, que copa todos los espacios, es totalitario, y conduce a una dictadura, ni siquiera del proletariado, sino de la cúpula que gobierna. Contrariando la voluntad popular, que el 2 de diciembre de 2007 rechazó la propuesta de reforma estatizante y socialista de la Constitución nacional, a través de leyes inconstitucionales se pretende implantar en Venezuela un régimen marxista, como abiertamente lo ha proclamado en repetidas ocasiones el Presidente. Tal conducta es inconstitucional e ilegal, pero sobre todo, atenta contra los derechos humanos, civiles y políticos de los venezolanos. El fracaso del socialismo marxista en otros países es más que evidente”.

Ya en una entrevista de 2008, el cardenal Urosa dejaba claro, contrario a lo que afirma Hugo Chávez, que ni él ni el episcopado están contra el presidente.

Sin embargo, Hugo Chávez anunció recientemente que se revisaría el concordato con la Santa Sede.

La revisión del concordato es la respuesta a la declaración de la Conferencia Episcopal, donde además llama “cavernícolas” a los obispos venezolanos en general y niega que el Papa sea el vicario de Cristo: “"Debemos revisar esos convenios, con todo respeto al Estado del Vaticano y al Papa, que no es ningún embajador de Cristo en la Tierra como ellos dicen. Cristo no necesita embajador".

Además de poner en duda las afirmaciones "teológicas" del presidente venezolano, llama la atención que Hugo Chávez diga que no es un dictador o impositor y, no obstante, diga, sin seguir los canales jurídicos ordinarios, qué se debe hacer, poner en duda y creer. En otras palabras, sus gestos no corresponden con aquello que niega.