lunes, 12 de julio de 2010

Una vida así, ¿nadie debería vivirla?

Revisando correos atrasados me encuentro con uno que me llamó la atención. Por respeto a la persona no diré su nombre, sólo que es español. ¿Qué decía? Lo siguiente:

Sentí la necesidad de compartirle la siguiente liga. Aunque no tengo el gusto de conocerle en persona quiero comentarle que mientras mi hermano estuvo enfermo hubo un doctor que nos recomendó retirar el alimento vía sonda a mi hermano, para que falleciera. Le doy muchas gracias a Dios por darnos la fuerza de no pensar en si quiera tomar la vida de mi hermano. Estoy seguro que fue la presencia de Dios que en esos momentos fue tan grande y su misericordia la que le permitió a nuestro corazón sentir su presencia, de lo contrario veo con facilidad como situaciones como las relatadas en la liga que le envió, pueden ocurrir y ocurren.

La liga que me mandó es del periódico pro socialista español El País y es sobre el caso de Daniel Mateo (véase enlace), un joven aquejado con esclerosis lateral que ha renunciado al tratamiento para morir “con dignidad” y en paz.

No voy a entrar en consideraciones sobre el tema de la eutanasia (eso lo dejo en diferentes enlaces científicamente completos al final de todo el texto), sino en el contraste entre quien tiene fe y quien, desgraciadamente, no la tiene. Y es que la fe ayuda a afrontar la vida de un modo distinto. Este es el caso de Luis de Moya y esta es su historia:






No es el único. Olga Bejano es una riojana que vivió con fe, a pesar de vivir con prácticamente todos los músculos paralizados (pentaplejia). Falleció en diciembre de 2008 siendo un gran testimonio de vida.






Y aquí otros videos de la misma Olga. Todo un testimonio.