domingo, 12 de septiembre de 2010

La manorexia y los cánones actuales de belleza

No es necesario salir a la calle para toparse con alguno de esos grandes anuncios apostados a ambos lados de las avenidas donde la moda actual es exhibida por esqueléticos jóvenes y chicas. Basta con abrir algún diario o encender el televisor para encontrarse también con ellos: sin buscarlo ni desearlo.

Millones de personas ven en esos anuncios –y en otras figuras públicas como cantantes y actores– no sólo maniquíes de carne y hueso sino también verdaderos modelos de vida cuya personalidad hay que imitar (incluyendo el modo de vestir y la fisonomía externa en consecuencia).

La revista estadounidense Empire presentaba en las primeras plazas de los actores más “sexys” del mundo, en uno de sus números de 2010, nombres como los de Robert Pattinson (de la película “Crepúsculo”), Zac Efron (de “High School Musical”) y Chace Crawford (el delgadísimo actor de la serie “Gossip Girl”). Del mundo de la música destacaban nombres como el de Bill Kaulitz, líder y cantante de Tokio Hotel, un joven que presume de medir más de 1,80 centímetros y mantenerse por debajo de los 55 kilos.

Fue el actor Dennis Quaid quien creó el neologismo manorexia (de man –“hombre” en inglés– y anorexia). Lo hizo en una entrevista donde reveló que para la interpretación de un papel en la película Wyatt Earp bajó 20 kilos e, incluso así, continuaba viéndose obeso.

Más allá de la acuñación de una palabra, lo anecdótico de su formulación y la lista de Empire, está una realidad más profunda: por cada 7 chicas enfermas de anorexia hay un hombre que también la padece, según un especialista de la Asociación Española de Psiquiatría. Al menos un 5% de quienes tienen esta perturbación llegan a la muerte.

Hasta hace algunos años la anorexia femenina era, desgraciadamente, más común que la masculina. Ya no. La moda –con sus andróginos cánones de belleza actual– suelen estar en el centro de este trastorno mental que tiene al cuerpo como centro de culto y donde las dietas y los vómitos provocados son una constante.

Son los varones de entre 12 y 18 años el principal grupo social en los que la manorexia hace estragos. Las causas principales, a diferencias de las mujeres, es perder grasa y ganar músculo, además de conductas narcisistas. “Hay un perfil de personas más propensas a desarrollar la enfermedad. Suele darse en gente muy perfeccionista y autoexigente consigo misma…”, declaró al diario español El Mundo la especialista Josefina Castro (cf. 05.09.2010).

¿Consecuencias de la manorexia? Caída del pelo, escalofríos frecuentes, encías retraídas, la libido mengua, los hombros se encorvan, las piernas se hacen débiles…

Por su desenlace, quizá uno de los casos con mayor repercusión mediática fue el del ex modelo Jeremy Gillitzer, quien llegó a afirmar en un blog antes de morir: “No sólo estoy sin comida. También estoy sin contacto físico. El cuerpo, que para otros es un templo, para mí es un calabozo”. Falleció a los 38 años con apenas 29 kilos de peso.


¿Qué hacer? Buscar ayuda profesional que implica reconocer el problema. Según datos de especialistas, la anorexia es curable hasta en un 70% si se detecta y ofrece ayuda médica a tiempo. Para profundizar en este tema ofrecemos la entrevista que la comunicadora española Cristina López Schlichting realizó a una psicóloga en su programa de radio en cadena COPE, sobre este tema (es necesario tener audífonos o aparato de audio para escuchar la grabación):