viernes, 3 de septiembre de 2010

Stephen Hawking y Dios (o la necesidad de publicidad para vender un libro)

En su libro "Breve historia del tiempo" el británico Stephen Hawking sugería que no había incompatibilidad entre la comprensión científica del universo y la existencia de Dios. Pero parece que su opinión de "científico" cambia según el libro que escribe.

A inicios de septiembre de 2010 el periódico The Times dedicó su portada al nuevo libro de Hawking. El titular decía: «Hawking: Dios no creó el universo». Desde un punto de vista mediático el título es atractivo y captura. No por nada la afirmación hawkiniana ha dado la vuelta al mundo.

Pero, desde luego, un titular de periódico no equivale a una verdad comprobada (tampoco un libro, por mucho que lo firme Stephen Hawking). Por eso, pasando del plano mediático al de la afirmación central del nuevo libro del físico británico (en inglés se llama «The Grand Design») impresionan la volubilidad de sus opiniones y el que entre en materia que no es el objeto específico de sus conocimientos sino de la filosofía, concretamente de la metafísica.

Hawking es físico pero la negación de Dios lo hace desde la perspectiva empírica, un procedimiento sólo aplicable a lo material. ¿Más pruebas de su afirmación? «La observación confirmada en 1992 de un planeta orbitando una estrella que no era nuestro Sol». Según Hawking, «eso hace que las coincidencias de nuestras condiciones planetarias –el único Sol, la afortunada combinación de la distancia Tierra-Sol y la masa solar– sea mucho menos convincente como evidencia de que la Tierra fue cuidadosamente diseñada para satisfacernos a nosotros, los seres humanos».

«Hawking viene a decir lo mismo que el griego Demócrito hace 25 siglos, que el universo se inicia a sí mismo, pero no da evidencias de ello», coincide el jesuita Agustín Udías, un experto en historia de la astronomía, reporta el periódico La Razón (cf. 02.09.2010). «Ahora Hawking habla de “crear desde la nada”, cuando el concepto “nada” es filosófico, no es científico. Los físicos, como mucho, pueden hablar de “vacío”, que es algo muy concreto, que ocupa espacio, alberga magnetismo, etc... Una cosa es elucubrar y otra es hacer física», añade.

Según La Razón, "En Reino Unido, una de las primeras figuras en responder a Hawking ha sido el astrofísico David Wilkinson, director del St. John’s College de Durham. «La ciencia y la lógica pueden apuntar a un Creador. ¿De dónde vienen las leyes de la física? ¿Qué propósito tiene el universo? ¿Por qué es inteligible, comprensible?», plantea para mostrar algunos indicios a favor del teísmo".

Numerosos líderes religiosos han contestado la afirmación de Stephen Hawking. En otros portales han dicho que Dawkins ha renunciado a la ciencia para negar a Dios.

Hace una década que Stephen Hawking publicó su último best seller del que logró vender más de 6 millones de copias. El lanzamiento de este nuevo libro es una buena estrategia de marketing y publicidad, más considerando en a mediados de septiembre el Papa Benedicto XVI visita el Reino Unido. Así las cosas: hablar de Dios o de la Iglesia católica vende (sobre todo si es mal e inventas, y si no pregunten a Dan Brown). Aunque sea para desdecirse, inventar y entrar en campos que no son los de la propia área de estudio.