sábado, 18 de septiembre de 2010

Videos del Papa en su segundo día en el Reino Unido (2ª parte)

17 de septiembre de 2010

Visita del Papa al primado de la iglesia anglicana

A las 15,40, el Santo Padre se desplazó en automóvil a Lambeth Palace, residencia oficial del arzobispo de Canterbury. La biblioteca, una de las más antiguas del país, tiene más de 120.000 libros sobre la historia política, social y económica de los países de habla inglesa y custodia, entre otros, el archivo de los arzobispos de Canterbury desde el siglo XIII y el de la Iglesia de Inglaterra.

La Iglesia de Inglaterra, iglesia nacional que se separó de la Iglesia Católica en 1533 con el Acto de Supremacía de Enrique VIII, está formada por las provincias eclesiásticas de Canterbury y York, que comprenden las 43 diócesis del Reino Unido y de las que forman parte unos 25 millones de fieles, el 43% de la población de Reino Unido. La Reina Isabel es el Gobernador Supremo de la Iglesia de Inglaterra, mientras su jefe espiritual es el arzobispo de Canterbury, Primado de toda Inglaterra. Los dos arzobispos que presiden las dos provincias, con otros 24 obispos, pertenecen por derecho a la Cámara de los Lores. La Comunión Anglicana cuenta con unos 80 millones de fieles pertenecientes a 38 provincias autónomas en 164 países.

A su llegada a Lambeth Palace el Santo Padre fue recibido en la Biblioteca por el actual Arzobispo de Canterbury, Rowan Williams. Estaban también presentes el arzobispo de York, el Primado de Escocia, el arzobispo de Gales y los obispos de Londres y Winchester.

El Santo Padre visitó la exposición en curso actualmente en la Biblioteca con motivo del 400 aniversario de su fundación y después de una breve oración y del discurso del arzobispo Williams se dirigió a los presentes.

Benedicto XVI recordó cómo el arzobispo de Canterbury había citado en su discurso el histórico encuentro hace casi 30 años del Papa Juan Pablo II con el entonces arzobispo de Canterbury Robert Runcie y observó que a pesar de "las dificultades que el camino ecuménico ha encontrado, en los 40 años transcurridos desde el comienzo de los trabajos de la Comisión Internacional Anglo Católica ha habido un "notable progreso en muchos ámbitos del diálogo".

Terminado el encuentro con el Arzobispo de Canterbury Benedicto XVI se trasladó en papamóvil a Westminster Hall.

Encuentro con los representantes de la sociedad civil inglesa

El Santo Padre se encontró a las 17,15 con representantes de la sociedad civil, del mundo cultural, académico y empresarial, además del cuerpo diplomático y de líderes religiosos, en la Westminster Hall, la sala más antigua de Westminster Palace, construida en 1099, donde han tenido lugar celebraciones de relevancia nacional e internacional.

El Papa comenzó recordando a los "innumerables hombres y mujeres que durante siglos han participado en los memorables acontecimientos vividos entre estos muros y que han determinado las vidas de muchas generaciones de británicos y de otras muchas personas".

En particular, dijo, quisiera recordar la figura de Santo Tomás Moro, "el gran erudito inglés y hombre de Estado (condenado a muerte en esta sala en 1535), que en es admirado por creyentes y no creyentes por la integridad con la que fue fiel a su conciencia, incluso a costa de contrariar al soberano de quien era un "buen servidor", pues eligió servir primero a Dios. El dilema que afrontó Moro en aquellos tiempos difíciles, la perenne cuestión de la relación entre lo que se debe al César y lo que se debe a Dios, me ofrece la oportunidad de reflexionar brevemente con ustedes sobre el lugar apropiado de las creencias religiosas en el proceso político".

Tras poner de relieve que el gobierno británico coopera con la Santa Sede en diferentes ámbitos, como la paz, los derechos humanos, el desarrollo", dijo: "Igualmente, la Santa Sede tiene interés en colaborar con el Reino Unido en la búsqueda de nuevas vías de promoción de la responsabilidad medioambiental, en beneficio de todos".


Vísperas ecuménicas en la abadía de Westminster

El Papa llegó a las 19,00 a la abadía de Westminster, la sede tradicional de la coronación y sepultura de los monarcas británicos desde 1066, para tomar parte en una celebración ecuménica de las Vísperas.

La abadía, cuyo nombre completo es "Iglesia colegiata de San Pedro en Westminster", fue construida probablemente en el siglo VIII y dedicada a San Pedro, pasó a ser un monasterio benedictino en el año 960. Gracias a las donaciones del rey Edgar y sobre todo a las de Eduardo el Confesor fue notablemente ampliada y floreció hasta el año 1534, cuando el Acto de Supremacía de Enrique VIII sanciona la separación de la Iglesia de Inglaterra de la Iglesia Católica, al que siguen la disolución de los monasterios católicos y la confiscación de sus propiedades.

La abadía pasó a ser la catedral anglicana de la diócesis de Westminster y más tarde la segunda catedral de la diócesis de Londres, pero siempre bajo la directa jurisdicción del gobierno británico. A lo largo del transepto, a derecha e izquierda del altar mayor, se encuentran las sepulturas de numerosos personajes históricos, algunos de ellos santos. En el Poets' Corner (Rincón de los Poetas) se hallan las tumbas o lápidas de los grandes literatos y poetas ingleses. Detrás del altar mayor se encuentran las Capillas Reales y una serie de capillas con un centenar de tumbas, muchas de ellas de los soberanos de Inglaterra.

Benedicto XVI, junto con los arzobispos de Canterbury, Rowan Williams y de Westminster, Vincent Nichols, fue recibido por el Decano de la abadía, John Hall, que le presentó al Capítulo. Juntos visitaron la tumba del Soldado Desconocido, dedicada a los caídos en la I Guerra Mundial y rezaron una breve oración por la paz en el 70 aniversario de la Batalla de Inglaterra. A continuación, en la capilla de San Jorge, fueron presentados al Papa algunos líderes religiosos.

Acompañado por el Arzobispo de Canterbury el Papa se dirigió al Altar de la Coronación donde, tras escuchar los saludos del arzobispo y del decano pronunció unas breves palabras. Después de la oración de las Vísperas, Benedicto XVI se dirigió a los presentes recordando que este se año se cumple el centenario del movimiento ecuménico moderno. Finalizada la ceremonia el Papa se trasladó en automóvil a la nunciatura apostólica, donde pernoctó.

Con información del Vatican Information Service, Rome Reports, H2Onews.org, ACI TV, The Telegraph.