jueves, 7 de octubre de 2010

Un legionario agradece al Opus Dei (y un ejemplo que hay que replicar)

Que el viaje apostólico de Benedicto XVI a Gran Bretaña fue un éxito, está sobradamente reconocido incluso por los medios más hostiles al catolicismo (véase, por ejemplo, el siguiente análisis). Desde luego que la fuente del éxito no ha sido otra que la acción de Dios en el alma de millones de personas, pero también es justo reconocer que hubo quienes se esmeraron de una manera particular por facilitar un clima más receptivo y de acogida hacia el Santo Padre. En este contexto entra la gratitud hacia el Opus Dei.

Alguno podrá preguntarse qué relación hay entre el éxito del viaje papal y el Opus Dei y, en definitiva, la gratitud a la fundación de san Josemaría Escrivá.

La idea de un grupo de “portavoces” no oficiales que pudieran servir de allanadores de caminos para preparar la llegada del Papa y de su mensaje al Reino Unido fue lanzada por Austen Ivereigh, un periodista de 44 años del rotativo The Guardian. La iniciativa halló bien pronto el apoyo del responsable del Opus Dei en Inglaterra, Jack Valero (la agencia zenit le hizo una entrevista a Valero después del viaje del Papa, se puede leer Medios de comunicación y polémica, una oportunidad para la Iglesia), y de una ex productora de la BBC, Kathleen Griffin. Así nació Catholic Voices, apoyada por The Catholic Union of Great Britain y el beneplácito de la Conferencia de Obispos Católicos de Inglaterra y Gales.

El semestre precedente a la visita de Benedicto XVI fue un periodo de preparación intenso en temas controversiales sobre la vida de la Iglesia, en comunicación y, finalmente, en intervenciones en programas de radio, televisión y prensa impresa y digital.

Sorprendentemente no faltaron candidatos: de entre un grupo inicial de 80 personas, fueron 24 las elegidas para fungir como voces católicas en base a criterios de personalidad, actitud y catolicidad.

Catholic Voices nació como iniciativa independiente de laicos pero fielmente apegada al Magisterio de la Iglesia. Ahora se mantiene como una especie de observatorio de información socio religiosa y también como oportunidad para seguir saliendo al paso sobre temas controversiales en la vida de la Iglesia católica en el Reino Unido (se puede ver el portal de Catholic Voices en http://www.catholicvoices.org.uk/, y también su blog http://catholicvoicesmedia.blogspot.com/).

El proyecto Catholic Voices pone de manifiesto el bien que el laicado puede realizar por la promoción y defensa de la fe. Al mismo tiempo, se convierte en un ejemplo que bien pueden imitar otros movimientos eclesiales. A nivel diocesano, piénsese en un “Catholic Voices” para ayudar al obispo local en su misión pastoral, sobre todo por cuanto respecta a salir al paso en la tratativa de temas sobradamente tendenciosos y recurrentes como las riquezas de la Iglesia, las cruzadas, el papel de la mujer en la Iglesia o el caso Galileo, entre tantos otros. A un nivel parroquial también se puede aplicar la iniciativa, si bien con un alcance más reducido y no por ello menos importante.

No se trata de “suplir” la misión específica del portavoz diocesano cuanto de salir al paso sobre controversias de comunicación y tópicos de interés más amplios. Y no está de sobra decir que el interés, la ilusión y la buena intención no suplen la necesidad de una adecuada formación, en este caso concretamente en el rubro de la comunicación tanto oral como escrita y, desde luego, en la fe que son sobre todo obras hechas vida cada día.

A continuación una de las intervenciones de Catholic Voices nada menos que en la BBC.