martes, 30 de noviembre de 2010

Aquí no hay mucho islam sino poco cristianismo

Pakistán es un país de mayoría islámica y en la práctica no hay una distinción entre ámbito religioso y ámbito civil: el Estado es el islam y viceversa. Durante el mes de noviembre de 2010 fue muy conocido el caso de una mujer cristiana, Asia Bibi, quien fue condenada a muerte por "blasfemar".

En no pocos países musulmanes se entiende por blasfemia el insultar al Corán o al profeta Mahoma. No hace falta comprobar si es verdad la acusación o no, basta con que alguien presente la denuncia. Como se pueden imaginar, los acusados suelen ser los cristrianos o los musulmanes que quieren convertirse al cristianismo. Al fin y al cabo no hace falta presentar pruebas.

Sobre el caso de Asia Bibi, el presidente paquistaní había decidido indultarla (perdonarla, aunque no constase que hubiera cometido el presunto delito). Pero el Tribunal Superior ha vetado la decisión del presidente.

A mediados del mismo mes de noviembre, ForumLibertas.com publicó un artículo donde recogía las declaraciones del ministro de relaciones exteriores de Noruega, Jonas Gahr Stor, que dejaba claro que no aceptaría financiación de Arabia Saudí para construir más mezquitas en su país. ¿Por qué? “Sería una paradoja, y antinatural aceptar las fuentes de financiación de un país donde no hay libertad religiosa”.

Recordé esa declaración después de ver este video:


El video habla del libro "La mezquita Nuestra Señora de París, año 2048" y pronóstica un futuro nada halagüeño para el símbolo del catolicismo parisino, y no sólo. Ya en otro post traté el tema del avance islamista en Europa y su deriva hacia América. Los videos son claros.

En InfoCatolica.com publicaron una nota acerca de la petición de musulmanes en Suiza para quitar la ley que prohibe los minaretes. Sé que no todos los musulmanes tiene la culpa de lo que algunos han hecho para que tantos teman al islam. Pero, honestamente, no me parece que se esté en condiciones de pedir cuando en los países de mayoría islámica los cristianos (como quedó reflejado con la masacre del 31 de octubre en Bagdag) sufren persecución que pagan con la muerte.

Y para los cristianos bien vale esa célebre declaración de la canciller alemana Angela Merkel: «Aquí no hay mucho islam sino poco cristianismo»