lunes, 29 de noviembre de 2010

Los Legionarios, el exorcista y Anthony Hopkins

El Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, institución universitaria dependiente de la Legión de Cristo en Roma, anunció la realización del «V Curso sobre el ministerio del exorcismo» (véase enlace).

Se trata de un congreso que busca ayudar a profundizar en «la realidad del ministerio de exorcismo en su práctica […] en sus implicaciones teóricas […] y ayudar a los obispos en la preparación de los sacerdotes que son llamados a ese ministero».

Ya en el pasado este evento ha tenido enorme repercusión mediática por tratarse de un tema que suscita curiosidad: el exorcismo.

Al menos tres películas de éxito han tratado ese tema en el pasado. Me refiero a «El Exorcista», a «El exorcismo de Emily Rose» y a «El exorcismo de Dorothy Mills» (anteriormente dedicamos un post a este tema. Se puede ver aquí).

Para el 28 de enero de 2011 está previsto el estreno de una nueva película sobre la misma temática: The Rite. Se trata de un filme basado en la novela «The Rite: the making of a modern exorcist», de Matt Baglio, y que está protagonizada por Anthony Hopkins. The New line Cinema es la productora y Warner Brother se encargará de la distribución.

¿Y qué tienen qué ver los legionarios con todo esto? El blog Sacro&Profano publicó el 18 de noviembre de 2010 que «…involuntariamente los Legionarios de Cristo se convertirán en “protagonistas” del más reciente filme sobre el demonio, los exorcismos y la Iglesia católica. Esto gracias al curso para exorcistas que ya en varias ocasiones han organizado en su universidad romana adscrita al Vaticano: el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum».

Y más adelante «adelanta» parte de la trama (no me consta que sea así, pues no he visto la película, por eso mantengo la cita del blog de Andrés Beltramo): «Para el joven padre Gary Thomas la existencia del Diablo siempre ha sido una cuestión estrechamente vinculada a un modo arcaico y supersticioso de vivir la fe. Por esto, cuando su obispo le pide transferirse a Roma para seguir un curso de exorcismo, su primera reacción es de profundo escepticismo. En el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, bajo la guía de grandes exorcistas como Gabriele Amorth y Francesco Bamonte, comprenderá muy pronto que la presencia del maligno es concreta y mucho más difundida de cuanto podría pensar» (sic).


Tras ver el tráiler y la reseña oficial de la cinta, no parece que haya una relación directa entre legionarios y la película. Lo que sí parece es que los efectos y la trama, presentada como hecho real (como se puede ver en la web oficial), apuntan a que una vez más un film sobre exorcismos, exorcistas y diablillos se va a convertir en un éxito taquillero.

De entre lo bueno que se puede sacar es que al menos las personas tendrán presente a aquel que ya aparece al inicio de la Biblia como tentador de Eva y Adán; aquel de quien el Catecismo de la Iglesia Católica dice:

391 Tras la elección desobediente de nuestros primeros padres se halla una voz seductora, opuesta a Dios (cf. Gn 3,1-5) que, por envidia, los hace caer en la muerte (cf. Sb 2,24). La Escritura y la Tradición de la Iglesia ven en este ser un ángel caído, llamado Satán o diablo (cf. Jn 8,44; Ap 12,9). La Iglesia enseña que primero fue un ángel bueno, creado por Dios. "Diabolus enim et alii daemones a Deo quidem natura creati sunt boni, sed ipsi per se facti sunt mali" ("El diablo y los otros demonios fueron creados por Dios con una naturaleza buena, pero ellos se hicieron a sí mismos malos") (Cc. de Letrán IV, año 1215: DS 800).

392 La Escritura habla de un pecado de estos ángeles (2 P 2,4). Esta "caída" consiste en la elección libre de estos espíritus creados que rechazaron radical e irrevocablemente a Dios y su Reino. Encontramos un reflejo de esta rebelión en las palabras del tentador a nuestros primeros padres: "Seréis como dioses" (Gn 3,5). El diablo es "pecador desde el principio" (1 Jn 3,8), "padre de la mentira" (Jn 8,44).

393 Es el carácter irrevocable de su elección, y no un defecto de la infinita misericordia divina lo que hace que el pecado de los ángeles no pueda ser perdonado. "No hay arrepentimiento para ellos después de la caída, como no hay arrepentimiento para los hombres después de la muerte" (S. Juan Damasceno, f.o. 2,4: PG 94, 877C).

394 La Escritura atestigua la influencia nefasta de aquel a quien Jesús llama "homicida desde el principio" (Jn 8,44) y que incluso intentó apartarlo de la misión recibida del Padre (cf. Mt 4,1-11). "El Hijo de Dios se manifestó para deshacer las obras del diablo" (1 Jn 3,8). La más grave en consecuencias de estas obras ha sido la seducción mentirosa que ha inducido al hombre a desobedecer a Dios.

395 Sin embargo, el poder de Satán no es infinito. No es más que una criatura, poderosa por el hecho de ser espíritu puro, pero siempre criatura: no puede impedir la edificación del Reino de Dios. Aunque Satán actúe en el mundo por odio contra Dios y su Reino en Jesucristo, y aunque su acción cause graves daños -de naturaleza espiritual e indirectamente incluso de naturaleza física-en cada hombre y en la sociedad, esta acción es permitida por la divina providencia que con fuerza y dulzura dirige la historia del hombre y del mundo. El que Dios permita la actividad diabólica es un gran misterio, pero "nosotros sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman" (Rm 8,28).

Quizá en esto sí coincide el congreso organizado por los legionarios y, aunque sea de modo indirecto, The Rite: en que ayudarán a crear conciencia en la existencia del Diablo. Y desde luego, a pensar, en definitiva, en Dios. Catequizar, en definitiva, como hemos querido hacer con esta entrada al citar el Catecismo.