domingo, 7 de noviembre de 2010

Videos del Papa en el segundo día en España

7 de noviembre de 2010

A las 9,00, el Papa se trasladó en papamóvil desde el arzobispado de Barcelona a la Iglesia de la Sagrada Familia, la obra maestra del arquitecto catalán Antoni Gaudí.


Las obras, comenzadas en 1882, prosiguen gracias a ofertas privadas de todo el mundo y deberían concluir en 2026, cuando se erijan las 18 torres previstas, de las que 12 están dedicadas a los Apóstoles, 4 a los evangelistas, una a Jesús, la más alta de todas -tiene 170 metros- y una a la Virgen.

Antes del inicio de la misa, el Santo Padre recorrió con el papamóvil el exterior del templo, donde había miles de personas.


Benedicto XVI fue acogido en la entrada secundaria del templo por el presidente de la Fundación Sagrada Familia y por el arquitecto Jordi Bonet, jefe del proyecto de construcción de la Iglesia. A continuación, en la Sala del Museo de la Sagrada Familia, tuvo lugar el encuentro con los Reyes de España, don Juan Carlos y doña Sofía.

El Papa se dirigió entonces a la sacristía para revestirse y comenzar la Santa Misa, durante la cual tuvo lugar la dedicación de la Iglesia y del altar de la Sagrada Familia.

Al inicio de la homilía, el Papa saludó en catalán a los Reyes, al cardenal Lluís Martínez Sistach, arzobispo de Barcelona y a los demás purpurados, obispos, sacerdotes, religiosos y laicos presentes.

El cardenal Sistach leyó al final de la misa la bula con la que el Papa declara que el templo de la Sagrada Familia es, a partir de ahora, basílica menor.

Concluida la celebración eucarística, el Santo Padre salió por el Pórtico de la Natividad y se asomó a la terraza que da a la plaza y a una amplia vía que desemboca en ella, donde miles de personas habían seguido la misa por medio de pantallas gigantes.


Antes de rezar el Ángelus, el Papa recordó que ayer, en Puerto Alegre (Brasil), tuvo lugar la ceremonia de beatificación de la Sierva de Dios María Bárbara de la Santísima Trinidad, fundadora de la Congregación de las Hermanas del Inmaculado Corazón de María. "Que la fe profunda y la ardiente caridad con que ella siguió a Cristo -dijo-, susciten en muchos el deseo de entregar por completo su vida a la mayor gloria de Dios y al servicio generoso de los hermanos, especialmente de los más pobres y necesitados".


Refiriéndose posteriormente a Gaudí, el Santo Padre destacó que "con su obra, pretendía llevar el Evangelio a todo el pueblo. Por eso, concibió los tres pórticos del exterior del templo como una catequesis sobre Jesucristo, como un gran rosario, que es la oración de los sencillos, en el que se pueden contemplar los misterios gozosos, dolorosos y gloriosos de Nuestro Señor. Pero también, y en colaboración con el párroco Gil Parés, diseñó y financió con sus propios ahorros la creación de una escuela para los hijos de los albañiles y para los niños de las familias más humildes del barrio, entonces un suburbio marginado de Barcelona. Hacía así realidad la convicción que expresaba con estas palabras: "Los pobres siempre han de encontrar acogida en el templo, que es la caridad cristiana".


El Papa se dirigió a continuación al arzobispado de Barcelona para almorzar con los cardenales y obispos presentes y con los miembros de su séquito.


Con informaciones y videos del Centro Televisivo Vaticano, Vatican Information Service, RomeReports, H20News, Europa Press, ACI TV y la agencia EFE.