martes, 1 de marzo de 2011

9 consejos prácticos para un blog exitoso

Los últimos informes revelan que la actividad en los blogs sigue en crecimiento (anteriormente hemos estudiado esto en «La demografía de los blogs: el estado de la blogósfera mundial» y son fácilmente consultables los reportes «Informe sobre el estado de la blogosfera hispana Bitacoras.com 2010» y «El Estado de la Blogosfera 2010»).

Muchas personas desean lanzarse en este campo pero no saben cómo iniciar, seguir y consolidarse. A ellos ofrecemos estos ocho consejos prácticos para lograr una bitácora exitosa.

Empezamos con un video que nos explica qué es un blog y también nos da un poco de historia:


Vamos ahora a los ocho consejos:

1. Concepto
Hay que tener claro el objetivo del blog. Para ello puede ayudan tener presente la especificidad del proyecto (a qué necesidad responde) y de aquí se derivará comprensiblemente el nombre.

El nombre debe ser atractivo pues es la carta de presentación inicial. Por ello debe englobar el concepto general del proyecto, precisa ser atractivo, atrapar, suscitar interés desde el comienzo.

2. La plataforma
Actualmente hay diversas plataformas que ofrecen la posibilidad de lanzar blogs gratuitamente. Están, por ejemplo, «Blogger» o «Wordpress». El primero presenta la ventaja de que, al pertenecer a Google.Inc, el buscador homónimo privilegia los resultados de búsquedas poniendo primero los de los blogs en «Blogger». «Wordpress» tiene mayor flexibilidad de uso en cuanto a la personalización. Conviene señalar que las políticas de uso implican donar los contenidos a las plataformas que regalan el servicio.

Vamos a ver dos tutoriales prácticos sobre cómo comenzar un blog en «Blogger» y en «Wordpress»:



3. Los contenidos
Los contenidos son el «modo de hablar» de un blog, la manera de decir que una bitácora está viva. Cada uno de los textos subidos al blog debe ir en la línea del concepto inicial planteado, ser la respuesta concreta y periódica a la idea originaria. En este sentido, lo deseable es que antes de poner en marcha o previo al lanzamiento público ya haya una base de contenidos (llamémoslos «artículos» o «post» en adelante) subidos al blog.

Después del lanzamiento hay tres puntos más que se deben tomar en cuenta: 1) la regularidad-continuidad, 2) la calidad y 3) lo atractivo.

Por regularidad-continuidad se entiende que debe haber una publicación periódica establecida por el bloguero y conocida por el visitante. Un blog precisa de publicaciones continuas que susciten atención y la mantengan.

Por calidad se entiende que tanto en su fondo como en la forma los diferentes artículos, de acuerdo al concepto original, sean aceptables (sintaxis, morfología, ortografía, etc.).

Por atractivo se entiende que los contenidos no repitan lo que otros ya han dicho sino que descubran algo más, sean novedosos o lo digan primero.

Por último, es de esperar que los contenidos no sean sólo textuales sino que se apoyen de la imagen, del audio y del video en relación con la materia tratada, dentro del concepto original.

4. Los gadget
Un gadget (o widget) es «es una pequeña aplicación o programa, usualmente presentado en archivos o ficheros pequeños que son ejecutados por un motor. Entre sus objetivos están los de dar fácil acceso a funciones frecuentemente usadas y proveer de información visual».

La mayoría de las redes sociales los ofrecen (los más usados son los de Twitter y Facebook y precisan, obviamente, tener una cuenta en ellos) de modo que se posibilite la interacción. En el caso de las plataformas de blogs antes aludidas, ya ofrecen algunos, mientras que otros se pueden ir agregando pues múltiples portales los ofrecen gratuitamente.

Cabe recordar que un blog por sí mismo, en la época actual, es insuficiente: debe estar apoyado por la presencia en redes sociales, de acuerdo al público al que está dirigido el proyecto. Y también conviene tener presente que no es lo mismo un perfil personal en una red social que uno dedicado específicamente al trabajo emprendido. Inicialmente se puede apoyar en él pero se recomienda después tome forma propia y concreta.

5. La interacción
Un blog implica interacción. Fue una de las primeras formas de red social al posibilitar los comentarios y, en ese sentido, también la discusión.

Esa interacción no queda circunscrita únicamente al responder a los visitantes que dejan sus impresiones. Va más allá. Comprende visitar otros blogs que traten temas afines, dar a conocer la propia iniciativa en otros foros y blog suscitando el interés hacia lo que uno publica comentando, participando.

La interacción propia de los blog también comprende el enlazar otros blog que vayan en la línea del propio: enlazar con vínculos permanentes y visibles y con links en los post que el mismo bloguero redacta. Es un error no concebir una bitácora como un lugar de participación.

6. Orden
Esta característica dice relación con la adecuada disposición de las diferentes partes del blog. ¿Por qué? Debido a las múltiples aplicaciones con que una bitácora se puede enriquecer, se puede llegar a sobrecargar lo que en ella se pone sin ninguna estructura fácilmente identificable.

Cuando el visitante distingue que en el blog hay un orden entonces agradece el saber qué se le ofrece, que existe una estructura y, precisamente por eso, que existe una estética que, no sobra decirlo, también atrapa y mantiene a los visitantes. Hay que encontrar el punto medio entre exuberancia y austeridad.

7. El autocontrol
Un blog puede crear adicción. El remedio es el autocontrol. Para comunicar algo –en sintonía con el objetivo del proyecto y la calidad de los contenidos– no basta disparar «post», lo primero que viene a la cabeza. Hay que meditarlos, madurarlos, redactarlos con pausa y así, ejercitándose, se va haciendo el hábito, se consolida y perfecciona siempre más. Ya después las entradas van saliendo más fácilmente.

Autocontrol también porque existe el riesgo del «narcicismo»: ver una y otra vez el propio blog o estar preocupado únicamente por quiénes, cuántos y de dónde llegan las visitas. Para un católico los frutos no se miden –al menos no únicamente– numéricamente. El bien que se puede hacer y dejar en el corazón de un alma es un fruto de Dios que jamás tiene precio. Y en definitiva esto es o debe ser lo que se pretende.

De la mano del autocontrol viene la paciencia. Paciencia para perseverar en el esfuerzo. Y es que las más de las veces la consolidación de un proyecto de este tipo no se «ve» inmediatamente.

8. Especificar los tiempos
Dado que los blogs suelen ser iniciativas personales no siempre remuneradas, conviene establecer los tiempos de trabajo: los destinados a la redacción propiamente, los encauzados a subir contenidos, a responder comentarios y a dar seguimiento e impulsar el trabajo en redes sociales.

La programación redunda en un mejor aprovechamiento del tiempo y beneficia la convivencia diaria real con las personas física y realmente más cercanas. De hecho, no pocas veces de ellas nacen nuevas ideas que un bloguero puede traducir en letras.

9. Humildad
Humildad que significa apertura a quienes preceden en experiencia y que también nos lleva a aprender más; humildad para reconocer los fallos y sentir la dicha de que siempre se puede mejorar.

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