martes, 21 de junio de 2011

Internet en familia: cuatro reglas para una convivencia feliz

Ante la frecuente referencia que a diario hacemos sobre los "medios de comunicación social", como por ejemplo internet, se puede olvidar precisamente que son eso, "medios", instrumentos que deben servir de apoyo en nuestra vida, no de obstáculo.

En cuanto "medios" es comprensible que vayan "evolucionando" y que esa evolución suponga una distinta manera de relacionarnos con ellos y, en cierta medida, también con las personas. Uno de esos ámbitos donde la penetración de instrumentos de comunicación ha venido a menoscabo es la familia. Este video ejemplifica la situación:


Escenas como las del video son cada vez más frecuentes en los hogares, socavando las bases de una convivencia feliz basada en atención y afecto que se manifiesta también con palabras y gestos y no con mero ocupar espacios más o menos próximos.

Hay cuatro "reglas" que podrían servir para fortalecer, construir e impulsar una convivencia realmente feliz en familia:

1. Aparatos fuera

- en los momentos de reunión y convivencia como el desayuno, en la comida o en la cena; que el teléfono móvil, el iPad, el iPhone, etc., se quede fuera del comedor y los sitios y otros momentos de convivencia;

2. Horario de uso de internet

- sería positivo el estableciemiento de un horario para cuando es necesario usar internet. Este podría ser a) común y/o b) personal. El horario común permite saber en qué momentos no es aconsejable usar internet, sea en la computadora o en el dispositivo móvil, de manera que se privilegia el trato en familia; el horario personal consiente una personalización de acuerdo a las necesidades reales de trabajo o estudio. Un horario, además, ayuda a la disciplina personal y es fuente de un mayor aprovechamiento del tiempo.

3. Uso por objetivos

- Establecer un horario debería ir acompañado de un objetivo claro de uso. Los navegantes no sólo zarpan del puerto con la previsión de la duración del viaje: también saben a dónde quieren llegar. Esto sirve de modo análogo a la familia y es a lo que podemos llamar "uso por objetivos". Esto repercute también en un óptimo aprovechamiento del tiempo.

¿Qué lugar ocupa el esparcimiento? Ante todo hay que decir que el esparcimiento también es lícito y posible en internet cuando lo que ahí se hace es bueno, moralmente hablando. Pero también el ocio puede beneficiarse de un horario y de un objetivo preciso como saber con quién y para qué quiero comunicarme, qué quiero conocer, qué fuentes leer, etc.

4. Privilegiar la comunicación física real

- Los mass media y las redes sociales pueden facilitar la comunicación con la propia familia y los amigos, pero siempre será mejor privilegiar el trato físico personal que posibilita el intercambio de sentimientos que sólo los gestos y la presencia real del otro permiten.

¿Tienen otras recomendaciones que valga la pena compartir con más familias? Los comentarios lo posibilitan.

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