sábado, 3 de septiembre de 2011

Legionarios, un año con Delegado Pontificio. ¿Se ha hecho algo realmente? (1)

Ha pasado un año desde el nombramiento por parte del Papa de un Delegado Pontificio para los Legionarios de Cristo. ¿Se ha hecho algo en estos doce meses? Este texto de análisis responde a esa interrogante de modo sistemático-cronológico.

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Aunque la carta oficial está datado el 16 de junio de 2010, fue un mes después, el 9 de julio, cuando la Santa Sede hizo publicó el nombramiento del hoy cardenal Velasio De Paolis, presidente de la Prefectura para los asuntos económicos de la Santa Sede, como Delegado Pontificio para los Legionarios de Cristo. La determinación llegaba pocas semanas después de la conclusión de la visita apostólica que el Papa Benedicto XVI mandó para la congregación y que se realizó del 15 de julio de 2009 a marzo de 2010. El 1 de mayo de 2010, después de una reunión en Roma de los visitadores, la oficina de prensa de la Santa Sede publicó un comunicado de prensa (se puede consultar íntegro en el siguiente enlace).

La carta con la que Benedicto XVI nombraba al ahora cardenal De Paolis su delegado especificaba su función esencial y meta de trabajo: gobernar en su nombre a la Legión de Cristo «durante el tiempo que sea necesario para completar el camino de renovación y conducirlo a la celebración de un Capítulo General extraordinario, que tendrá como fin llevar a término la revisión de las Constituciones» (sic).

Es del 9 de julio de 2010 el decreto oficial del cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado de Su Santidad, en el cual quedan especificadas las modalidades y precisiones con las que el Delegado Pontificio deberá ejercer su papel. Es ese decreto el que indica por primera vez que el cardenal De Paolis contará con cuatro consejeros personales que lo asistirán «en la realización de su trabajo, según las circunstancias y sus posibilidades y que pueden ser encargados para tareas específicas […]» (cf. Decreto del Secretario de Estado, II, 6). El número 7 de la misma segunda parte del decreto refiere otro punto importante: «Si en alguna ocasión se revelase la necesidad de estudiar y profundizar determinados temas, sea de personas o de cosas, el Delegado Pontificio podrá constituir comisiones de estudio con personal interno de la congregación de los Legionarios o con personas competentes externas».

Por último, el mismo decreto ofrecía dos elementos más de suma importancia: 1) por una parte subraya, amplía –explicativamente hablando– y matiza la tarea que ya había anunciado el Papa al cardenal Velasio: «encaminar, acompañar y realizar la revisión de las Constituciones […] A la revisión de las Constituciones deben colaborar todos los miembros del Instituto, sea a nivel individual como comunitario, según un proyecto que desde el inicio se tendrá que elaborar y poner en acto. Por tanto, se ha de constituir lo más pronto posible una Comisión para la revisión de las Constituciones, en los diversos niveles del Instituto […] De la Comisión central para la revisión de las Constituciones será presidente el mismo Delegado Pontificio» (cf. II, 9); y, por otra, 2) le hace coordinador de la visita apostólica para los miembros consagrados del Regnum Christi (cf. II, 10).

Evidentemente, tanto la visita apostólica como el nombramiento de un Delegado Pontificio se enmarcaban en el contexto de los hechos ahora conocidos sobre la doble vida del P. Marcial Maciel y su repercusión en el interior de la vida de la Legión de Cristo.

A un año del inicio del trabajo asignado al cardenal De Paolis se pueden apreciar un conjunto de medidas que evidencian una serie de pasos decisivos en orden a alcanzar el objetivo trazado por el Papa Benedicto XVI en el proceso de renovación de esa familia religiosa.

Dado que el nombramiento de un Delegado Pontificio no conllevó la supresión de quienes ejercen el servicio de la autoridad en la congregación –signo de confianza por parte del Santo Padre–, otra serie de decisiones que forman parte de la gestión ordinaria de la Legión de Cristo también se han ido tomando en los últimos meses. Desde luego que unas y otras forman parte de la vida única de la Legión de Cristo. La dinámica de separar facilita distinguir los hechos que se han ido sucediendo a lo largo de estos últimos doce meses tanto por parte del delegado como del director general de la congregación (de suyo, el cardenal De Paolis participa en las reuniones del superior general de la Legión de Cristo, y éste no actúa sin antes haber consultado al Delegado Pontificio).

A continuación, en los dos niveles referidos, repasamos todos esos momentos para posibilitar una visión de conjunto que, al final, facilitará una adecuada y justa valoración.

Enlaces a las siguientes dos partes: