sábado, 3 de septiembre de 2011

Legionarios, un año con Delegado Pontificio. ¿Se ha hecho algo realmente? (2)

I. Pasos del Delegado Pontificio

Tras la publicación de su nombramiento, el Delegado Pontificio se reunió por vez primera con el director general de la Legión de Cristo, P. Álvaro Corcuera, L.C., y algunos miembros del consejo general, el 10 de julio 2010. Ese mismo día presidió una concelebración eucarística en la capilla del centro de estudios superiores en Roma. Fue el primer contacto oficial y formal entre la congregación y su Delegado Pontificio.

Días más tarde, el 21 de julio, tuvo lugar la segunda reunión del Delegado Pontificio con el director general y el consejo general de la congregación. En esa reunión el cardenal Velasio hizo lectura del decreto arriba citado del Secretario de Estado y entregó una copia de la carta de su nombramiento por parte del Papa. Diez días después escribía una carta dirigida a todos los Legionarios de Cristo aclarando dos puntos relacionados con la «Vigencia y revisión de las Constituciones» y la «Autoridad y servicio de los superiores».

Semanas más tarde, tras la pausa del periodo de descanso que supone el verano, el 17 de septiembre de 2010, el director general de la congregación, el consejo general y los directores de los diferentes territorios en que está dividida la Legión de Cristo, se encontraban en Roma. Fue esta reunión la que permitió comenzar la andadura desde un mismo punto de partida en la misión que el cardenal De Paolis tenía como encomienda del Papa.

Unas semanas después, el 1 de octubre de 2010, el Vatican Information Service y Radio Vaticana anunciaban los nombres de los cuatro consejeros y el del visitador apostólico para los consagrados y consagradas del Regnum Christi, nombrados por Benedicto XVI. Se trataba de S.E. Mons. Brian Farrell, L.C., secretario del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos; de Mons. Mario Marchesi, vicario general de la diócesis italiana de Cremona; del P. Gianfranco Ghirlanda, S.J., ex rector de la Pontificia Universidad Gregoriana; y del P. Agostino Montan, C.S.I., director de la oficina para la vida consagrada de la diócesis de Roma y vice-decano de la facultad de teología de la Pontificia Universidad Lateranense. La visita apostólica recaía en el arzobispo de Valladolid (España), mons. Ricardo Blázquez, quien ya había fungido como visitador para los legionarios de Cristo en España.

La carta del Delegado del 19 de octubre: reflexiones sobre el camino

Dieciocho días más tarde, el 19 de octubre, el Delegado escribía una nueva carta a todos los Legionarios de Cristo y miembros consagrados del Regnum Christi. Se trataba de una misiva donde el cardenal Velasio De Paolis agradece la cercanía de cuantos le han escrito por diferentes motivos y aborda en cuatro puntos áreas relacionadas con 1) la «Conclusión del cuadro para el acompañamiento», 2) «Noticias y valoraciones», 3) «Algunos puntos específicos de mayor importancia» y una «Reflexión conclusiva».

En el primer punto aclara que «…con el nombramiento del Delegado Pontificio la Legión no es puesta bajo un «comisario», sino que es acompañada en su camino a través del Delegado Pontificio. De hecho –precisa a continuación– el Decreto Pontificio reconoce y confirma a los superiores actuales […] Esto significa […] que los superiores permanecen en sus cargos según las Constituciones; y por otra parte, que la primera instancia para tratar los problemas de la Legión misma son los superiores, a los cuales los religiosos están invitados a dirigirse en primer lugar».

Posteriormente elucida que su nombramiento tampoco «es […] el de un visitador apostólico, que tiene la misión fundamental de encontrarse con personas, recoger informaciones para tener un cuadro de la situación real y ofrecer a la Autoridad competente sugerencias y propuestas a modo de soluciones para resolver las situaciones no conformes con el ideal evangélico de la vida religiosa»; por tanto «…el camino ulterior ya no consiste en el de un visitador o comisario, sino en el de acompañar el camino de renovación, particularmente en vistas de un Capítulo Extraordinario que tendrá que elaborar un texto constitucional que se ha de someter a la Sede Apostólica». En ese sentido, apunta que es una tarea de los legionarios, especialmente de los superiores que «están llamados a organizar, estimular, suscitar y comprometer a todos, activa y ordenadamente, en esta renovación […] Este es también el auxilio principal que el Delegado Pontificio está llamado a ofrecer». En ese mismo punto refiere que con el nombramiento de sus cuatro consejeros se «activa plenamente» su tarea como Delegado Pontificio.

En el segundo punto informa acerca de algunos encuentros con superiores del instituto y anuncia formalmente, por vez primera, la creación de tres comisiones: «para la revisión de las constituciones», de «acercamiento de quienes de diversas maneras elevan pretensiones en relación con la Legión» y una más «para los problemas de orden económico». Al fin de este segundo punto pondera la necesidad de tomar el tiempo necesario» para concluir el camino, calculándolo en «de al menos dos o tres años o incluso más».

El tercer punto se subdivide a su vez en tres. En el primero titulado «Hechos del fundador y reacciones de los Legionarios» recuerda que «la Legión ha sido aprobada por la Iglesia y no puede no ser considerada como una obra de Dios, al servicio de su Reino y de la Iglesia. Las responsabilidades del fundador no pueden ser transferidas simplemente a la Legión de Cristo».

El segundo sub-punto de este tercer apartado toca a los «Superiores actuales y su responsabilidad» donde expone la distinción que supone tener noticia de las denuncias contra el fundador y tener pruebas fundadas de ellas, incluso certezas. En la tercera subdivisión, sobre «El carisma de la Legión», observa que pese a la falta de clara «distinción entre normas constitucionales y normas de derecho» que pudieron dañar la individuación del carisma de la congregación, éste «resulta suficientemente claro y preciso».

Por último, en el cuarto punto general, invita a renovar el espíritu de oración, tras reconocer que «la gran mayoría de los legionarios ha sabido leer la historia de la propia vocación, no tanto en relación con el fundador, sino en relación con el misterio de Cristo y de la Iglesia, y renovar su propia fidelidad a Cristo en la Iglesia, en la Legión […]. La estrella polar de la fidelidad a la Iglesia y de la obediencia al Papa les ha preservado de desalientos fáciles y abandonos». Por estos días, el Santo Padre anunciaba la creación de nuevos cardenales para el consistorio del mes de noviembre del mismo año. «Mons. Velasio De Paolis», cuyo servicio específico en la curia romana como presidente de la Prefectura para los asuntos económicos de la Santa Sede ha sido tradicionalmente cardenalicio, se encontraba entre los nuevos purpurados.

Las primeras resoluciones: la ampliación del consejo general y la erección de una comisión para la revisión de las Constituciones

Una serie de reuniones entre el Delegado Pontificio, sus consejeros personales, el director general de la Legión de Cristo, y el consejo general de la congregación, se comenzaron a tener de forma todavía más frecuente a partir del mes de noviembre. Fruto de esas reuniones, especialmente de las de los meses de noviembre e inicios de diciembre de 2010, donde participaron también los directores territoriales, serían:

1) la decisión de ampliar extraordinariamente el consejo general –en cuanto que las Constituciones actuales de la Legión sólo prevén cuatro consejeros elegidos por el Capítulo General ordinario–. Esta determinación estaba acompañada por una iniciativa más novedosa aún: los dos nuevos consejeros serían elegidos por el mismo Delegado tras una consulta a todos los religiosos de votos perpetuos de la congregación y a los religiosos que hayan renovado al menos una vez sus votos temporales.

2) La erección de una «Comisión central para la revisión de las Constituciones» presidida por el mismo Delegado. La comisión estaría compuesta, de acuerdo al decreto del cardenal Velasio, del 10 de diciembre de 2010, por los siguientes miembros: P. Gianfranco Ghirlanda, S.J., P. Agostino Montan, S.C.I., P. Roberto Aspe, L.C., P. Anthony Bannon, L.C., P. José García Sentadreu, L.C., y P. Gabriel Sotres, L.C. Los padres Eduardo Aranda, L.C., y Andreas Schöggl, L.C., serán los secretarios. El proceso de revisión prevé tres niveles (general, territorial y local) para canalizar la reflexión individual y comunitaria. Las cuatro áreas principales a tratar serán 1) Identidad y misión; espiritualidad y vida religiosa; 2) Gobierno de las personas y administración de los bienes; 3) Formación; y 4) Apostolado.

El Decreto sobre los criterios y disposiciones relacionados con la persona del P. Marcial Maciel, L.C.

En su proceso interno, 2010 cerraría para la Legión de Cristo con el decreto del director general con algunos criterios y disposiciones relativas a la figura del fundador. El decreto regula –entre otros– asuntos relacionados con la persona del P. Marcial Maciel en los siguientes puntos:

1) Modo de referirse al P. Marcial Maciel que, «En la correspondencia oficial y en las publicaciones institucional» será «fundador de la Legión de Cristo y del Movimiento Regnum Christi» o «Padre Maciel»;

2) «Fotografías»: «deben ser retiradas de los lugares públicos, en nuestros centros de formación y de apostolado, y en las obras de apostolado»;

3) «Fechas relativas a su persona»: el día de aniversario luctuoso, 30 de enero, será un día ordinario, pero de oración. La misa se ofrecerá por su alma. Los aniversarios de su nacimiento, bautismo y ordenación sacerdotal ya no serán celebrados como día de fiesta en la congregación;

4) «Escritos personales y transcripciones de sus conferencias»: no serán ofrecidos al público de modo institucional ni estarán a la venta, por lo mismo no se leerán en ejercicios espirituales, lecturas en el comedor, etc. Sin embargo, su contenido puede utilizarse en la predicación sin mencionar la fuente. Los legionarios y miembros consagrados que libremente quieran consultarlos podrán hacerlo;

Los acontecimientos de 2011

Primeros encuentros masivos y constitución de una comisión para estudiar la situación económica

2011 abrió con la primera de una serie de conferencias del Delegado Pontificio y sus consejeros a los Legionarios de Cristo presentes en Roma (los demás centros de formación y apostolado de la congregación recibían la grabación y/o transcripción al inglés y castellano de esos encuentros por un canal previamente referido a los superiores). La inicial, del 3 de enero de ese año, con el cardenal Velasio, ofreció una visión panorámica del trabajo realizado hasta ese momento y fue la primera ocasión en que los religiosos formulaban abierta y públicamente sus dudas e inquietudes al Delegado Pontificio.

En los meses sucesivos le siguieron conferencias con dos de los consejeros del cardenal Velasio, P. Ghirlanda y P. Montan, con pláticas sobre la «Naturaleza e historia de la vida consagrada», «La dirección espiritual y el discernimiento», «El carisma de una congregación religiosa, la naturaleza de las Constituciones y del reglamento», «El fuero interno y fuero externo, ámbito de conciencia e intimidad de la persona», «El servicio de la autoridad y obediencia en la vida religiosa», «Función de los superiores, corresponsabilidad y participación» o «La vida consagrada en la Iglesia particular en una eclesiología de comunión: el recorrido después del Concilio Vaticano II», entre otras.

Un día después, el 4 de enero, como fruto de unas reuniones, fue constituida por decreto del cardenal Velasio la «Comisión para el estudio y revisión de la situación económica de la congregación de los Legionarios de Cristo». La finalidad de esta comisión es triple: 1) examinar la situación económica de la congregación; 2) examinar la estructura jurídica y de gestión; y 3) ofrecer pareceres y sugerencias al Delegado Pontificio y a las autoridades de la congregación.

La comisión quedó confiada a la presidencia de Mons. Domenico Calcagno, entonces secretario del APSA (el Papa lo nombró presidente de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica a mediado de julio de 2011), y está también conformada por Mons. Mario Marchesi (consejero del Delegado Pontificio), el Dr. Rosino Antonio Morelli (de la Prefectura para los Asuntos Económicos de la Santa Sede), el P. Eduardo Vigneaux, L.C. (administrador general de la Legión de Cristo), y el P. Alberto Simán, L.C. (de la secretaría general de la congregación). La función de la comisión será «consultiva e informará al Delegado Pontificio y al director general con sus respectivos consejos».

Ampliación del consejo general de la congregación y constitución de la «Comisión de acercamiento»

A finales del mes de enero, el P. Álvaro Corcuera, L.C., comunicaba a los Legionarios de Cristo dos importantes noticias:

1) que el cardenal Velasio De Paolis, tras una reunión del 26 de enero, había elegido a los sacerdotes legionarios Juan José Arrieta y Jesús Villagrasa como nuevos miembros del consejo general de la congregación, de entre tres decenas de candidatos que los mismos religiosos de la Legión más votaron;

2) la constitución de una «Comisión de acercamiento» cuya tarea específica es atender a las personas «que han solicitado alguna acción por parte de la Legión a causa de hechos que guardan relación directa o indirecta con el P. Marcial Maciel». Esta nueva comisión quedó presidida por Mons. Mario Marchesi, uno de los consejeros personales del Card. Velasio De Paolis, e integrada también por cuatro miembros más, a saber: dos sacerdotes Legionarios de Cristo, el P. Florencio Sánchez y el P. Eduardo Robles-Gil, y dos expertos externos, «don Silverio Nieto Núñez, sacerdote de la arquidiócesis de Madrid, antiguo juez y magistrado que ahora dirige el Servicio Jurídico Civil de la Conferencia Episcopal Española, y el Dr. Jorge Adame Goddard, Investigador titular del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Panamericana en México, D.F.». Los miembros de esta comisión tendrían su primera reunión el 15 de febrero de 2011. Resultado de ella sería el reglamento de funcionamiento interno y un primer análisis para atender a los interesados. Los miembros de la Comisión de acercamiento se han entrevistado ya con todas las personas que hasta ahora lo han solicitado y que entran en los parámetros que el Delegado Pontificio había marcado al constituir la Comisión. La Comisión de acercamiento sigue a disposición de las personas que desean ser atendidas.


El primer año con el delegado concluiría con un decreto más, esta vez sobre «algunas prácticas en relación con la revisión del correo electrónico y el uso de internet». Se trata de una disposición oficial del Delegado Pontificio fechado el 19 de mayo de 2011 con una normativa nueva sobre el uso de internet y de la correspondencia por parte de los legionarios y de los miembros consagrados del Movimiento Regnum Christi.

Todas las noticias relacionadas con los pasos que se han ido dando bajo la guía del cardenal De Paolis se comunicaron desde la secretaría general de la Legión de Cristo mediante una serie de «Notas informativas», una publicación dirigida a los legionarios y miembros consagrados del Regnum Christi que es distribuida por correo electrónico. El primer número salió el 2 de septiembre de 2010 y a éste le han seguido ocho ediciones más (la última, es decir la novena, del 16 de junio de 2011). Los contenidos esenciales de estas notas se han difundido públicamente también por medio de los portales institucionales de la Legión de Cristo y el Regnum Christi en internet.