sábado, 5 de noviembre de 2011

Lo que nadie había dicho sobre los «consagrados» y «consagradas» del Regnum Christi

«¿Y qué piensa usted de la separación entre las consagradas y los legionarios?». Esta fue la pregunta que me hizo un amigo periodista durante una de las pausas matutinas del congreso de la Red Informática de la Iglesia en América Latina que se desarrolló a mediados de octubre de 2011 en Santiago de Chile.

Para ese momento ya había leído íntegramente la carta que el cardenal Velasio De Paolis, nuestro delegado pontificio, había escrito a todos los legionarios y miembros consagrados del Regnum Christi (fechada el 15 de octubre aunque repartida vía correo electrónico el 17 del mismo mes).

El contenido, por tanto, era más que familiar. Mi respuesta fue: «¿Y usted qué sabe de los consagrados y consagradas del Regnum Christi?», y le puse cara de interés. Mi contestación convertida en interrogante fue como cuando tienes en la mano un globo inflado y de pronto destapas la obertura: el aire sale con precipitación.

Me habló de las condiciones de semi esclavitud en que vivían las consagradas y la «escasa formación que recibían», de que la mayoría ya se había marchado y que las que quedaban vivían infelices… Ah, también me dijo que no sabía que también había hombres consagrados.

Me puso cara de sorpresa apenas concluyó de disparar sus conocimientos pues, según me dijo después, creyó que me estaba descubriendo el «hilo negro». Un momento después el sorprendido fui yo: «¿Y a cuántas consagradas o ex consagradas conoce usted?», le dije. La respuesta fue que, personalmente, a ninguna. Y cuando le pregunté de dónde había obtenido toda esa «información» exclusiva me respondió que en realidad se trataba de lectura de titulares de prensa varia con pizca de cápsulas de radio y tevé. De la carta del cardenal Velasio ni hablar. No sabía que existía y menos lo que contenía.

El caso de esta buena persona –no dudo que lo es y menos que las preguntas nacían de un verdadero interés– me hizo pensar que otras tantas se encuentran en situaciones análogas frente a las informaciones que recientemente han salido en torno a lo que unos han llamado «divorcio», otros «separación» y algunos más «independización» entre el Regnum Christi –especialmente su rama consagrada laical– y la Legión de Cristo.

Está claro que para una adecuada formación en la lectura de noticias no basta siquiera leer el artículo completo. Quedarse con titular equivale no pocas veces a quedarse con una idea equivocada. Conocer impresiones personales negativas de algunos tampoco es suficiente porque no son universales, aunque quizá contengan elementos verdaderos y otras meras impresiones subjetivas. Hay que ir a las fuentes y confrontar si lo que se dice coincide con lo que efectivamente aportan los documentos a partir de los cuales se redactan las informaciones.

La carta del cardenal Velasio estuvo prontamente disponible en el portal institucional del Regnum Christi (véase enlace). Un par de días más tarde en el mismo lugar se ofreció una «explicación-comentario» (véase enlace) para disipar dudas ulteriores.

Como se puede notar tras una serena lectura de la carta, más que «divorcio» se trata de una sana autonomía que, de hecho, no resultó sorpresa pues en realidad era un tema de conversación ya «previsible» que no escandalizaba y que se comprendía justamente. Personalmente he podido hablarlo con algunos consagrados, consagradas y legionarios y era lo esperado. Que en la carta haya quedado recogido (y en la prensa maximizado) sólo fue el plasmar lo que ya se sentía y conversaba.

¿Y sobre las otras afirmaciones? En cuanto a los «números», unos días más tarde, el 25 de octubre, Associated Press publicaba una amplia nota sobre «deserciones masivas» de la Legión y del Regnum Christi mezcladas con párrafos extractados a gusto del redactor –y en ese sentido descontextualizados– de una entrevista realizada al cardenal Velasio De Paolis a finales de agosto de 2011.

Dado el alcance de AP, tanto la nota en su versión inglesa como una más reducida en español, recorrieron los periódicos de todo el mundo dando la impresión de que efectivamente todo lo recogido era como el texto refería. Dado que esa nota no es el punto de interés ahora, enlazamos sólo con el punto de las «cifras».

El tema numérico no es algo original de AP por lo que además de incorrecto ha llegado tarde (dado que ya hemos abordado este punto en otro momento, referimos a ese lugar. Véase este enlace). Por lo demás, resulta «curioso» que las fuentes tomadas para dar números «oficiales» no sean unas que institucionalmente las puedan dar sino otras enunciadas apelando a los que algunos "dicen" que es.

En este contexto hay otro punto: el de quienes consideran que no «se esté haciendo algo» ni en la Legión ni en el Regnum Christi. Si por «hacer» se entiende satisfacer a cada articulista en particular, posiblemente la afirmación sea exacta. Y es que no se trata de contentar a la opinión del momento sino de seguir lo que pide el Santo Padre en su encomienda al Delegado Pontificio. Ahí está el programa y la meta y en base a eso de deben hacer las valoraciones. De esto ya se ha hablado ampliamente en «Legionarios, un año con delegado. ¿Se ha hecho algo realmente?». Remitimos ahí de nuevo.

Sobre las consagradas más que hacer una «apología» quiero dejar que ellas mismas hablen.

No sé si conocen a muchas, a pocas o a ninguna. Tienen un portal en inglés (http://www.consecratedwomen.org/) y una página en español (enlace) donde pueden ver por ustedes mismos quiénes son, qué hacen y así tener al menos «otro punto de vista». ¿Testimonios con nombres y apellidos? Pueden ver no pocos aquí. Y a continuación algunos videos donde ellas mismas hablan:




Los consagrados del Regnum Christi también tienen una página (enlace) y en este vínculo pueden conocer testimonios de algunos de ellos.

No sé si personas así pueden calificarse de «poco formadas». Quizá extender la poca formación que uno puede tener o haber recibido a los demás sea injusto.

Por lo pronto están conociendo lo que nadie había dicho de las consagradas y también, posiblemente por vez primera, sabiendo que hay hombres laicos y felices que han consagrado su vida a Dios. Y esto es una muy buena noticia que debe llevar a dar gracias al Señor.

Lo demás, el proceso que está por iniciar la vida consagrada en el Regnum Christi, más que «divorcio» es una oportunidad de seguir el trabajo en equipo que siempre hemos tenido y que seguimos teniendo: ellos ahora reafirmando su condición consagrada laical y los legionarios como religiosos que somos; ambos como miembros de la única familia dentro de la Iglesia y al servicio de ella.