sábado, 24 de noviembre de 2012

Un video en YouTube sobre lo que ven los ángeles en la casa de Dios

El libro del Éxodo narra la manera como Dios quiso quedarse entre su pueblo: en un comienzo habló por medio de Moisés pero llegado a un punto decide tener una casa en medio del pueblo para hacerse un Dios vecino. Dios tiene una casa entre los hombres, no es un Dios lejano sino un Dios que quiere escuchar y para eso pide se le construya un lugar donde pueda hacerlo y donde se le pueda dar culto.

Sabemos, sin embargo, que sólo a partir del Nuevo Testamento Dios no sólo se hace presente por medio de una casa sino que Él mismo habita la casa. La Eucaristía es ese recuerdo vivo, real, radicalmente cierto, de la presencia de Dios entre nosotros. El Dios del cristianismo no es una divinidad inaccesible sino "la divinidad" extremamente próxima.

Esa proximidad es hoy tan verdadera como el día de la encarnación o el día del nacimiento de Dios, de Jesucristo. Las iglesias que pueblan la geografía de las ciudades y de los campos son ese recuerdo de la presencia de Dios en el mundo, entre nosotros. Las cruces de los tempos son como el velero que indica el aire de la fe que Dios quiere soplar en nuestras almas y los campanarios la voz que interpela en medio de la rutina de la vida cotidiana tantas veces agitada.

He recordado todo esto a raiz de un video titulado "Lo que ven los ángeles desde la catedral de Lyon". Es un video colgado en el canal de YouTube de la arquidiócesis de Lyon, Francia, que me ha impresionado no sólo por la belleza de la arquitectura mostrada sino, sobre todo, por ese recordar lo que significa un templo cristiano: la radical cercanía de Dios, el reconocer que Dios tiene una casa, que lo podemos encontrar como cuando necesitamos encontrar al médico, al panadero, al boticario... ¡Cuánta humildad y cuánto amor por parte del Señor! El video me ha hecho recordar algo que podría darse por supuesto: que podemos rendirle culto en un lugar específico y que ese lugar nos lleva a considerar el hecho de lo que significa que un sitio sea "santo" y lo que eso implica para el ser humano: la pureza en el sentido más amplio posible para pisar terreno sagrado. No me extiendo más. El video es este y seguro que lo disfrutaréis: