lunes, 25 de marzo de 2013

Millón y medio a favor de la familia en las calles de París… Y niños rociados con gas lacrimógeno por apoyar manifestación

En Francia hay un presidente socialista de apellido Hollande. Como en muchos otros países “progres”, el señor Hollande no escucha a su pueblo.

La mayoría de los franceses no quieren que en su país se equipare las uniones entre personas del mismo sexo con el matrimonio verdadero (el de un hombre y una mujer). Creen que el presidente tiene muchas cosas realmente importantes en las cuales ocuparse (por ejemplo el desempleo y la crisis económica) y que lo del gaymonio es una forma de hacer creer que algo hace ya que no está haciendo algo significativo.

El domingo 24 de marzo más de un millón de personas salieron a las calles de París para volver hacer notar al presidente de Francia que los franceses no quieren gaymonio en su país y menos que se den niños en adopción a parejas del mismo sexo. Digo “vuelven” porque es la segunda vez que se da una manifestación tan numerosa por la familia. La anterior fue en enero de 2013 y fue igual de concurrida. Obviamente la policía dice que apenas eran 300 mil personas… En los videos y fotos se ven ciertamente más de 300 mil pero si el gobierno socialista no sabe qué es un matrimonio pues se puede “disculpar” que tampoco sepa contar.



Por lo demás, las estadísticas son claras: desde 1984 es la segunda manifestación más numerosa en la historia reciente de Francia: 1,400,000 personas. La fuente es Le Monde, quien en su portada del 25 de marzo ni siquiera ofrece espacio fotográfico a la manifestación del día anterior, lo que ya dice mucho.
 
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Sobre la manifestación, el presidente francés hizo ver a los manifestantes –por medio de la policía– que la marcha le ha sentado mal. Y por eso los policías dispararon gas lacrimógeno contra los manifestantes, niños incluidos, como se puede ver en este video:



La pregunta retórica podría ser: “¿qué hubiera pasado si en lugar de niños hubieran sido gays los rociados con gas lacrimógeno?”. En este momento tendríamos quizá un presidente dimitido ante la presión internacional por represión a los derechos humanos y libertades individuales. Pero como han sido niños pues no pasa nada…

Por lo demás, no deja de ser elocuente que un país considerado por muchos como “bastante liberal” quiera proteger algo de lo más tradicional (y natural) que existe como lo es la familia, el matrimonio. De hecho se ha querido subrayar el valor eminentemente positivo (yo la he presentado como un “contra” cuando en realidad fue un “a favor de”) comenzando por el lema de la manifestación: “La manifestación por todos”.

Huelga decir que las redes sociales han jugado un papel importantísimo cuyo centro ha sido la web http://www.lamanifpourtous.fr/ y sus respectivas ramificaciones en redes sociales (en Facebook https://www.facebook.com/LaManifPourTous y en Twitter https://twitter.com/LaManifPourTous). En el fondo creo que debemos dar gracias por presidentes como Hollande: ayudan a que la gente se desmodorre. Que no es poco.