martes, 27 de mayo de 2014

¿El Papa dijo sí a sacerdotes casados y a la comunión de divorciados vueltos a casar en una entrevista al regresar de Tierra Santa?


"El papa Francisco deja “la puerta abierta” a que los curas se puedan casar". Este es el titular de un artículo publicado en uno de los diarios más leídos a nivel internacional: El País (España). El tema del celibato, los abusos contra menores y la cuestión de los divorciados vueltos a casar son los lugares comunes en los que gran parte de la prensa internacional se está centrando a raíz de las respuestas que el Papa Francisco dio a los periodistas en el vuelo de regreso a Roma, tras la conclusión de su peregrinación a Tierra Santa.

Obviamente que en estos casos lo mejor es leer completa la entrevista para conocer cuál fue la pregunta y cuál exactamente la respuesta (al final pongo el enlace a la entrevista), pero coloco aquí lo que contestó Papa Francisco a la pregunta sobre los sacerdotes casados y el tema de los divorciados:

Pregunta: Quiero saber si se ha hablado de casos concretos de acercamiento con otras Iglesias. Por ejemplo, si cree que la Iglesia Católica puede aprender algo de la Iglesia ortodoxa como por ejemplo en el caso de los curas casados, un asunto que se ha puesto de actualidad tras la carta que usted ha recibido de 26 mujeres enamoradas de sacerdotes.

Respuesta:
-La Iglesia Católica tiene curas casados. Católicos griegos, católicos coptos, hay en el rito oriental. Porque no se debate sobre un dogma, sino sobre una regla de vida que yo aprecio mucho y que es un don para la Iglesia. Al no ser un dogma de fe, siempre está la puerta abierta. Pero en este momento no hemos hablado de esto con el patriarca Bartolomé porque es secundario, de verdad. Hemos hablado de que la unidad se hace en la calle, haciendo camino. Nosotros jamás podremos llegar a la unidad en un congreso de teología. Hay que caminar juntos, rezar juntos, trabajar juntos.
Y sobre la cuestión de la comunión a los divorciados vueltos a casar y el próximo sínodo:

Pregunta: Es usted un líder político y espiritual, que abre muchas expectativas con iniciativas como el encuentro con los líderes de Israel y Palestina. También en la Iglesia hay muchas esperanzas de cambio, como ocurre con la situación de los divorciados. ¿No le parece que está poniendo demasiada carne en el asador? ¿No teme que haya abierto demasiados frentes y demasiadas expectativas?

Respuesta:
Le agradezco la pregunta sobre los divorciados. El Sínodo será sobre la familia, sus problemas, sobre la riqueza de la familia, la situación actual de la familia. La presentación preliminar que hizo el Cardenal Kasper tenía cinco capítulos. Cuatro sobre las cosas bonitas de la familia desde el aspecto teológico, las problemáticas familiares, el problema pastoral de las separaciones, la nulidad matrimonial, los divorciados y el problema de la comunión... A mí no me ha gustado que tantas personas, incluso en la Iglesia, sacerdotes, etc., hablasen de la comunión a los divorciados como si todo se redujese a una casuística.

Sabemos que hay una crisis de la familia. Los jóvenes no quieren casarse o no se casan, conviven... Yo no querría que entrásemos en la casuística: lo que se puede hacer o no se puede hacer... Por eso agradezco tanto esta pregunta, pues me da la oportunidad de clarificar. El problema pastoral de la familia es muy, muy amplio, y no se debe deshojar caso a caso. Lo que el Papa Benedicto dijo tres veces –una vez en Alto Adige, otra en Milán y otra en un consistorio– es que hay que estudiar los procedimientos de nulidad matrimonial.

Estudiar la fe con la que una persona va al matrimonio y clarificar que los divorciados no son extraños. Muchas veces se les trata como si lo fuesen. Estoy seguro de que ha sido el Espíritu del Señor el que nos ha guiado a escoger este tema para el Sínodo. La familia necesita mucha ayuda pastoral.
La entrevista completa puede leerse en este enlace: La «rueda de prensa» que el Papa Francisco dio a los periodistas en el avión de regreso a Roma: 11 respuestas que están dando titulares. Por cierto, lo que sí es una novedad es la confirmación del viaje del Papa a Sri Lanka en enero de 2015 y uno más a Filipinas.