domingo, 7 de diciembre de 2014

Papa Francisco explica clara y abiertamente su relación con el Cardenal Burke y por qué lo cambió de puesto


Las especulaciones en torno a una relación conflictiva -al menos así reflejada por la prensa secular- entre el Cardenal Raymond L. Burke y el Papa Francisco se acentuó especialmente a raíz de la posición clara y loable del purpurado estadounidense en el sínodo extraordinario sobre la familia del pasado mes de octubre de 2014 en el Vaticano.

Gracias a la entrevista realizada a inicios de diciembre de 2014 por la periodista Elisabetta Piqué para el diario La Nación conocemos clara y por voz propia del Papa la motivación del cambio del Card. Burke: de prefecto del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica a patrono de la Soberana Orden de Malta.

Pregunta la periodista:
Un sector conservador en Estados Unidos cree que usted lo echó al cardenal tradicionalista norteamericano Raymond Leo Burke del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica por ser el líder de un grupo de resistencia a cualquier tipo de cambio en el sínodo de obispos... ¿Es verdad?
Y la respuesta del Papa es la siguiente:
El cardenal Burke un día me preguntó qué iba a hacer, ya que aún no había sido confirmado en su cargo, en la parte jurídica, y estaba con la fórmula de donec alitur provideatur ("hasta que se disponga otra cosa"). Y le dije: "Deme un poco de tiempo porque se está pensando en una reestructuración jurídica en el G-9", y le expliqué que todavía no había nada hecho y que se estaba pensando. Y después surgió lo de la Orden de Malta y ahí hacía falta un americano vivo, que se pudiera mover en ese ámbito y se me ocurrió él para ese cargo. Y se lo propuse mucho antes del sínodo. Y le dije: "Esto va a ser después del sínodo porque quiero que usted participe en el sínodo como jefe de dicasterio", porque como capellán de Malta no podía. Y bueno, me agradeció mucho, en buenos términos y lo aceptó, hasta le gustó me parece. Porque él es un hombre de moverse mucho, de viajar y ahí va a tener trabajo. O sea que no es cierto que lo eché por cómo se había portado en el sínodo.