miércoles, 25 de febrero de 2015

México contra el Papa Francisco: conflicto a raíz de un mail sobre una materia sensible en que el gobierno no está bien valorado


La tarde del martes 24 de febrero de 2015 (hora de Roma) la Secretaría de Relaciones Exteriores de México difundía un comunicado de prensa a propósito de la tensión entre el gobierno mexicano y el Vaticano por una expresión del Papa utilizada en un mensaje privado de correo electrónico (para un mejor contexto y leer el mensaje privado en cuestión véase «México litiga contra el Vaticano por un mensaje de correo electrónico del Papa a propósito del narcotráfico»).


El texto completo del comunicado es el siguiente: 
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informa que este martes el embajador de México ante la Santa Sede, Mariano Palacios Alcocer, se entrevistó con el subsecretario para las Relaciones con los Estados de la Santa Sede, Antoine Camilleri, quien dio respuesta a la nota presentada ayer por la representación diplomática mexicana.

El funcionario vaticano señaló que el Papa Francisco deja constancia de su seria preocupación por el escalamiento que, sobre un documento privado, se ha dado a conocer en diversos medios de comunicación, donde utiliza expresiones como la “mexicanización”, en alusión al combate que en distintos países de Latinoamérica se viene haciendo al narcotráfico y al crimen organizado.

La Santa Sede considera que el término “mexicanización” de ninguna manera tendría una intención estigmatizante hacia el pueblo de México y, menos aún, podría considerarse una opinión política en detrimento de una nación que viene realizando un esfuerzo serio por erradicar la violencia y las causas sociales que la originan.

La Santa Sede reconoció que los programas implementados por el gobierno de México para la preservación de la paz y la tranquilidad sociales, conllevan a enfrentar las causas que la originan, de ahí que el Papa Francisco haya insistido a los obispos mexicanos sobre la conveniencia de establecer programas de cooperación y colaboración respetuosa con las instancias públicas para sumar esfuerzos en tal propósito.

La Santa Sede considera que la gravedad del fenómeno del narcotráfico en Latinoamérica ha obligado a que los gobiernos, como es el caso de México, establezcan programas para combatir la violencia, devolver la paz y la tranquilidad a las familias, incidiendo sobre las causas sociales que la originan.

La Santa Sede reconoció el excelente momento por el que atraviesan las relaciones con México y, en ningún momento, ha pretendido herir los sentimientos del pueblo mexicano ni los esfuerzos del Gobierno de la República.

El gobierno mexicano fue notificado de estas declaraciones a través de una nota diplomática enviada a la embajada ante la Santa Sede. En dicha misiva, el Papa Francisco reiteró su cercanía con el gobierno de México.‎
Por su parte, la sala de prensa de la Santa Sede también publicó una nota aclaratoria el miércoles 25 de febrero (previamente el subsecretario para las relaciones con los estados de la Santa Sede citó al embajador mexicano ante el Vaticano para ofrecer una explicación formal como corresponde a la diplomacia). El texto es el siguiente:
Aclaración sobre la expresión ''evitar la mexicanización'', empleada por el Papa en un e-mail de carácter privado e informal

Ciudad del Vaticano, 25 de febrero 2015 (VIS).-El Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Padre Federico Lombardi S.I., informó que ayer tarde la Secretaría de Estado entregó una Nota al embajador de México ante la Santa Sede en la que aclara que con la expresión ''evitar la mexicanización'', el Papa no pretendía en ningún modo herir los sentimientos del pueblo mexicano, por el cual nutre un especial afecto, y menos aún minusvalorar el compromiso del Gobierno en la lucha contra el narcotráfico.

Como es sabido, la expresión ''evitar la mexicanización'', fue utilizada por el Papa en un e-mail de carácter estrictamente privado e informal, en respuesta a un amigo argentino muy comprometido en la lucha contra la droga, el cual había usado dicha frase.

La Nota refiere que, evidentemente, el Papa no pretendía más que destacar la gravedad del fenómeno del narcotráfico que aflige a México y otros países de Latinoamérica . Es precisamente esta gravedad la que determina la lucha contra el narcotráfico como una prioridad en los programas del Gobierno mexicano;estos tienen como objetivo combatir la violencia y devolver la paz y la tranquilidad a las familias mexicanas, incidiendo sobre las causas que originan dicha plaga social.

Se trata de un fenómeno, como otros en Latinoamérica, por los cuales en varias ocasiones, también en los encuentros con los Obispos, el Santo Padre ha llamado la atención sobre la necesidad de adoptar a todos los niveles políticas de cooperación y concertación.
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Más allá de las reflexiones ofrecidas ya en nuestro artículo «México litiga contra el Vaticano por un mensaje de correo electrónico del Papa a propósito del narcotráfico» aquí añadimos dos más ulteriores a raíz de los comentarios observados en cinco periódicos on line de México que posibilitan comentar los artículos.

Es prácticamente unánime el apoyo a favor de Francisco por parte de los que comentan este problema diplomático surgido a raíz de la publicación del mensaje privado del Papa. Un fenómeno análogo sucede en Facebook y Twitter. En este sentido la impresión es que la autoridad moral del Papa está muy por encima de la del gobierno mexicano que inició la controversia. En la mayoría de los casos las personas no cuestionan la verdad de lo que el Papa dice sino que, al contrario, le apoyan y piden que el gobierno mexicano conteste la declaración con hechos contrarios.

La segunda reflexión es la problematicidad que pueden sucederse del uso de neologismos o expresiones contextuales (en definitiva la «mexicanización» es uno más de los neologismos a los que nos tiene acostumbrado el Papa). ¿Quién decide la significación que estos tienen sino la persona que los usa y los dota de sentido? Volviendo a subrayar el hecho de que se trataba de un mensaje privado y, por tanto, que el tipo de comunicación es más coloquial, no puede deducirse una intención ofensiva por parte del Papa al hacer uso de la palabra «mexicanización». 

Tal vez el gobierno mexicano no midió adecuadamente que el iniciar un conflicto internacional en materia en la que la opinión pública no le valora positivamente al final ha redundado en una impresión todavía más negativa. Ciertamente es de ponderarse la atención, prontitud y seriedad que el Vaticano ha dado a este problema diplomático.