viernes, 20 de marzo de 2015

Para la historia: Papa Francisco acepta la renuncia al cardenalato de un cardenal tras escándalos

Mons. Michael O´Brien, ex cardenal de la Iglesia católica.
Con un comunicado del decano del colegio de cardenales, Card. Angelo Sodano, la Santa Sede hacía público la mañana del viernes 20 de marzo de 2015 la renuncia del arzobispo emérito de Edimburgo, Escocia, Mons. O´Brien, a los privilegios de la dignidad cardenalicia otorgada por san Juan Pablo II en 2003. El texto del comunicado es éste:
El Santo Padre ha aceptado la renuncia a los derechos y prerrogativas del cardenalato -expresadas en los canones 349,353 y 356 del Código de Derecho Canónico- presentada, al término de un largo itinerario de oración por Su Eminencia el cardenal Keith Michael Patrick O'Brien, arzobispo emérito de Saint Andrews and Edinburgh. Con este procedimiento Su Santidad manifiesta a todos los fieles de la Iglesia en Escocia su solicitud pastoral y les anima a proseguir con confianza el camino de renovación y reconciliación.
La oficina de comunicación de los obispos católicos de Escocia publicaban en su web una nota acogiendo esta medida con gratitud (véase Church welcomes Pope Francis’ decision to accept Cardinal O’Brien’s resignation). Es en esa misma comunicación donde se contextualiza esta decisión:
El anuncio de hoy sigue a la decisión de Francisco de enviar el año pasado un enviado personal, monseñor Charles Scicluna, en una misión de investigación a Escocia. Sobre la base de esa investigación -el contenido de la cual conoce  completamente sólo Papa Francisco y el arzobispo Scicluna- Francisco ha llegado a la conclusión canónica. La decisión del cardenal O'Brien siguió de una discusión privada con Francisco. Esto fue precedido por un período de oración y penitencia, a fin de permitir que el cardenal reflexionara sobre su mala conducta. El Arzobispo Cushley ha añadido: "Por mi parte, me gustaría expresar la tristeza y pesar a los más afligidos por las acciones de mi predecesor. También rindo homenaje a los que tuvieron el valor de presentarse para hablar con monseñor Scicluna. Espero que ahora todos los afectados por este triste y lamentable episodio abrazarán un espíritu de perdón, el único espíritu que puede curar cualquier amargura y dolor que todavía se mantiene".
Por su parte el mismo arzobispo emérito, ex cardenal O´Brien, publicó la siguiente declaración (original en inglés en este enlace):
"Quiero repetir la disculpa que le hice a la Iglesia Católica y al pueblo de Escocia hace dos años, el 3 de marzo de 2013. Entonces le dije que ha habido momentos en que mi conducta sexual ha caído por debajo de los estándares que se esperan de mí. Por eso estoy profundamente arrepentido. Doy las gracias a Papa Francisco por su paternal cuidado de mí y de los que he ofendido de alguna manera. Voy a continuar sin desempeñar ningún papel en la vida pública de la Iglesia en Escocia; y dedicaré el resto de mi vida en el retiro, rezando especialmente por la Arquidiócesis de Saint Andrews y Edimburgo, Escocia, y por los que he ofendido de alguna manera".
Con estas determinaciones se cierra el capítulo más tristes en la historia reciente del colegio cardenalicio. Mons O´Brien seguirá viviendo fuera de Escocia, a donde sólo podrá entrar si es necesario ser ingresado en una casa para enfermos o ancianos. Para el cónclave que eligió al Papa Francisco el entonces Cardenal O´Brien no participó incluso siendo elector.