sábado, 2 de mayo de 2015

Ordenan diáconos a 20 legionarios de Cristo en Roma (entre ellos al autor de este blog)

Traigo aquí el comunicado de prensa de la Oficina de Comunicación de las Legión de Cristo y el Regnum Christi que su director, el P. Benjamín Clariond, L.C., remitió hoy a los medios de comunicación:

Roma. 2 de mayo de 2015. Mons. Brian Farrell, L.C., secretario del Pontificio Consejo para la promoción de la unidad de los cristianos, ordenó diáconos a 20 legionarios de Cristo en la capilla del Centro de Estudios Superiores de la Legión de Cristo en Roma. Concelebraron con él el P. Eduardo Robles-Gil, L.C., director general de los Legionarios de Cristo, el P. Hernán Jiménez, L.C., rector del teologado de los Legionarios de Cristo en Roma.

Los 20 nuevos diáconos provienen de Alemania (2), Brasil (4), Canadá (1), Colombia (5), India (1), Italia (2) y México (5). La mayoría de ellos saldrá de Roma al terminar el curso escolar para dedicarse al trabajo pastoral. Algunos continuarán estudios de especialización en Roma. En las próximas semanas habrá también ordenaciones de otros diáconos legionarios en México, Polonia, Francia, España y Brasil. El 12 de diciembre unos 40 legionarios recibirán la ordenación sacerdotal en Roma, en el contexto del 75º aniversario de la fundación de la Legión de Cristo y en el Año santo de la misericordia convocado por el Papa Francisco.

Durante la homilía Mons. Farrell recordó que en la Iglesia primitiva ya estaban presentes los diáconos como una respuesta a un problema concreto: cómo hacer presente el amor misericordioso de Dios entre los hermanos.


La iniciativa fue tuya, Jesucristo, yo sólo dije que sí hace 14 años y te pido me ayudes a mantener siempre esa...
Posted by Jorge Enrique Mújica LC on Sábado, 2 de mayo de 2015

Invitó a los nuevos diáconos a renovar su opción por el Señor y confiar plenamente en la acción del Espíritu Santo. «Yo soy obispo titular de Abilene, una comunidad cristiana floreciente en el norte de África que fue destruida durante las persecuciones romanas. Había cuatro diáconos. […] Fueron arrestados por reunirse en domingo y llevados a Cartago. Cuando les ofrecieron la libertad respondieron: “Sin el domingo no podemos vivir”. Es decir, sin la Eucaristía no podemos vivir”. Y añadió: «La decisión de entrar en las órdenes implica reforzar todas las decisiones que hemos tomado hasta este momento de darnos totalmente a Cristo, cualesquiera que sean las consecuencias».

«Hoy también los diáconos y la Iglesia entera agradecemos a sus familias. Sin el apoyo durante los largos años de preparación, hubiera sido imposible seguir el llamado de Cristo. La familia juega un papel fundamental en la vida de todo sacerdote», afirme el P. Benjamín Clariond, portavoz de la congregación en Roma.

Además de los legionarios que viven en Roma, acompañaron a los nuevos diáconos algunos familiares de diversas partes del mundo y amigos, especialmente de las parroquias en donde han ejercido su apostolado durante el período de formación. Asistieron también algunos miembros consagrados y laicos del Regnum Christi. Concelebraron unos 150 sacerdotes.

Los nuevos diáconos

El diácono Daniel Egervári (Alemania) comenta: «Me ha tocado mucho un pensamiento del Papa Francisco “Al llamarnos Dios nos dice: ¡Tú eres importante para mí, te quiero, cuento contigo! Jesús a cada uno de nosotros nos dice esto. ¡De ahí nace la alegría! La alegría del momento en el que Jesús me ha mirado. Comprender y sentir esto es el secreto de nuestra alegría”. Este pensamiento me ha acompañado durante este tiempo».

Por su parte, William Báez, diácono colombiano, comenta: «Durante estos últimos meses una idea me invadía constantemente: para ser un buen cristiano y un buen sacerdote debo ser un verdadero amigo del Espíritu Santo; asistiendo al curso sobre el exorcismo en el Pontificio Ateneo Regina Apostolorum también redescubrí el valor inmenso de la oración de la Iglesia y cómo yo he sido sostenido por la oración de muchas personas interceden ante Dios por mí»

Entre los diáconos ordenados están también Daniel Zorrilla (Monterrey, México) quien ha trabajado apostólicamente en Alemania; Jorge Enrique Mújica, que colabora con varios medios informativos digitales; y Jorge Reyes, quien trabajó durante varios años en la pastoral educativa y animación vocacional en León, Guanajuato.


Este año es el grupo más numeroso de nuevos diáconos provenientes de Colombia y de Brasil en la historia de la Legión de Cristo.

La edad promedio de los nuevos diáconos es de 32 años.

Nombres de los nuevos diáconos:

Vincenz Heereman von Zuydtwyck (Alemania) 
Cleverson Buffon (Brasil) 
Daniel Zorrilla Garza (Monterrey, México) 
Stefano Lozza (Italia) 
Juan Carlos Quintero Martínez (Colombia) 
Sameer Vikram Advani (India) 
Jorge Enrique Canek Mújica Villegas (México) 
Jorge Alberto Reyes Cruz (Ocotlán, México) 
Néstor Alfonso Fonseca Figueredo (Colombia) 
Luis Ramírez Almanza (México) 
William Oswaldo Báez Saavedra (Colombia) 
Federico Macchi (Italia) 
Miller Alejandro Mazenett Hurtado (Colombia) 
Abel Antonio Rangel Cruz (Colombia) 
Roberto Juárez Álvarez (México) 
Felipe Necco Ramos (Brasil) 
Daniel Egervári (Alemania) 
Daniel Mauricio Filho (Brasil) 
Matthew Joseph Whalen (Canadá) 
Danilo Renato Stradioto (Brasil)

Documentación sobre los diáconos (del Catecismo de la Iglesia Católica, nn. 1569-1570)

La ordenación de los diáconos,

1569 «En el grado inferior de la jerarquía están los diáconos, a los que se les imponen las manos "para realizar un servicio y no para ejercer el sacerdocio"» (LG 29; cf CD 15). En la ordenación al diaconado, sólo el obispo impone las manos, significando así que el diácono está especialmente vinculado al obispo en las tareas de su "diaconía" (cf San Hipólito Romano,Traditio apostolica 8).

1570 Los diáconos participan de una manera especial en la misión y la gracia de Cristo (cf LG41; AG 16). El sacramento del Orden los marco con un sello («carácter») que nadie puede hacer desaparecer y que los configura con Cristo que se hizo "diácono", es decir, el servidor de todos (cf Mc 10,45; Lc 22,27; San Policarpo de Esmirna, Epistula ad Philippenses 5, 25,2). Corresponde a los diáconos, entre otras cosas, asistir al obispo y a los presbíteros en la celebración de los divinos misterios sobre todo de la Eucaristía y en la distribución de la misma, asistir a la celebración del matrimonio y bendecirlo, proclamar el Evangelio y predicar, presidir las exequias y entregarse a los diversos servicios de la caridad (cf LG 29; cf. SC 35,4;AG 16).