sábado, 29 de agosto de 2015

El objeto de la teología fundamental


Siendo la teología fundamental una ciencia relativamente nueva [1], parece relevante profundizar en lo que varios autores entienden como el objeto específico de esta disciplina. Sin afán exhaustivo, para este fin elegimos tres obras: «Il ricupero della teología fondamentale», de Gerald O´Collins; «Teologia fundamental para seglares», de Francisco de B. Vizmanos e Ignacio Riudor; y la voz teología fundamental del «Dizionario di Teologia Fondamentale» preparado por René Latourelle y Rino Fisichella.

Julio Alberto Castro, L.C., estudió la primera obra; Federico Sánchez Álvarez, estudió el segundo texto; Jorge Enrique Mújica, L.C., se encargó del tercero. En las tres fuentes hemos ido directamente a los lugares donde se abordaba la cuestión que nos ocupa: el objeto de la teología fundamental. Tras el estudio personal, cada uno resumió el apartado correspondiente –subrayando los elementos característicos para facilitar después el contrastar implícitamente las diferencias–. La organización y redacción final del trabajo estuvo a cargo de Mújica, quien antes de presentarlo de modo definitivo contó con las observaciones y correcciones de las otras dos personas apenas referidas.

I. LA DOCTRINA DE LAS FUENTES

1. El tema del objeto de la teología fundamental en la obra estudiada de O´Colling [2] la encontramos en el capítulo tercero, de la página 65 a la 77.

El autor inicia ofreciendo una definición de la teología fundamental considerándola una disciplina que reflexiona críticamente sobre los fundamentos de la teología y sobre los problemas teológicos fundamentales o generales. Serían sus intereses fundamentales los que la distinguirían de otras disciplinas teológicas como la dogmática. Por tanto, el objeto que da a la teología fundamental su identidad sería, según O´Colling, triple: a) la auto revelación del Dios tripersonal en Jesucristo, b) la credibilidad de esta revelación y c) la transmisión e interpretación de esa revelación.

a) La auto revelación del Dios tripersonal en Jesucristo [3]. El primer objetivo principal de la teología fundamental es la reflexión crítica sobre la auto revelación del Dios tripersonal, que constituye la realidad religiosa fundamental para los cristianos y el objeto primario de su fe. Esta revelación forma el principio absoluto fundamental y la base para la teología en todos sus sectores particulares. La teología fundamental específicamente busca comprender e interpretar el hecho y las estructuras esenciales de la auto revelación divina. Examina la naturaleza profundamente personal de la revelación divina, sus medios, mediadores y características (por ejemplo, que es histórica, salvífica y sacramental). Y debe considerar que el hecho de la revelación es, al mismo tiempo, evento y misterio. El vértice de la revelación se encuentra en la muerte y resurrección de Cristo con la venida del Espíritu Santo. Misterio de la definitiva auto revelación de Dios en Cristo. En consecuencia debe estudiar el cuándo y dónde de esta revelación.

b) La credibilidad de esta revelación [4]. La fe en la revelación divina es razonable y está en grado de ofrecer una especie de verificación. No basta decir en qué o en quién creemos. Los demás pueden exigir justamente que les demos razones de por qué creemos en esta revelación. Para ello debemos tener en cuenta quiénes son los destinatarios del mensaje de la revelación. ¿Quién es el sujeto que por la fe acepta la auto revelación divina?, ¿qué crea las condiciones para hacer posible la escucha en la fe y la aceptación en la revelación de Dios? ¿Cuál es la condición humana primordial que nos hace abiertos a la revelación?

c) La transmisión e interpretación de esta revelación [5]. El autor se refiere aquí a la transmisión que hace la comunidad de la experiencia de la revelación de Dios. La teología fundamental debe estudiar a los iniciadores y herederos de la tradición de la Iglesia y debe reflexionar también sobre el Espíritu Santo como el agente invisible de la tradición. Mientras profundiza sobre la tradición, la teología fundamental examina también las obras del Antiguo Testamento, la tradición del Nuevo Testamento, la Sagrada Escritura inspirada, su naturaleza, su relación con la revelación, su consecuencia principal (la verdad salvífica que transmite) y las cuestiones teológicas fundamentales que implica la formación del canon de las Escrituras. También se debe ocupar de la comprensión e integración de las Escrituras y de los demás textos de la tradición de la Iglesia.

2. De la obra [6] de los jesuitas Francisco de B. Vizmanos e Ignacio Riudor nos concentramos en el primer capítulo que lleva precisamente por nombre «Objeto de la teología fundamental».

Para estos autores la teología es «la ciencia que investiga, desentraña y explica el mundo sobrenatural», de forma análoga a como la metafísica, en el campo filosófico, se encarga de la investigación y explicación del mundo natural. En el conocimiento de la naturaleza es necesaria una ciencia que sirva para examinar la veracidad de nuestras facultades para conocer la verdad y que el mundo externo no es producto de nuestra imaginación. Para la teología es necesaria una ciencia con el mismo carácter pero en el campo sobrenatural. A partir de entonces la teología natural se define como «ciencia que trata de los fundamentos lógicos para el conocimiento del mundo sobrenatural». La pregunta base de la teología fundamental se centra en la posibilidad de nuestras facultades cognoscitivas de conocer ese mundo sobrenatural y constatar que no es un producto de nuestro interior, de nuestra imaginación o de nuestros deseos. En definitiva, se trata de un único problema: el de «comprobar la veracidad de nuestra facultad sobrenatural cognoscitiva». Así pues, el acto de fe es el acto intelectual por el que asentimos a una proposición. Pero lo que hace que este acto sea lógicamente congruente, es decir, críticamente correcto, es, por un lado, la autoridad de Dios, el cual siendo veraz no puede engañar; y, por otro lado, que es revelado. La autoridad de Dios tiene su fundamento en el hecho de que la ciencia divina tiene como objeto la verdad y, por lo tanto, todo lo que trasmita será la verdad. El segundo aspecto puede ser más problemático pues nos lleva a preguntarnos si el hecho de la revelación ha sucedido.

La teología fundamental trata de resolver si el dato o el hecho de la revelación es verdadero. Una vez comprobado se contará con la herramienta necesaria para el desarrollo de una verdadera teología en todos sus campos. Después de esta explicación, Vizmanos y Riudor sintetizan el objeto de la teología fundamental en tres aspectos:

a) Una finalidad objetiva. Consiste en comprobar la existencia real del mundo revelado. Esta es necesaria para que la dogmática ponga las bases en algo verdadero y objetivamente existente.

b) Una finalidad subjetiva. Consiste en la posibilidad de poner razonablemente el acto de fe en algo que nos de certeza de la religión verdadera. Es el intelecto buscando la fe.

c) Un objeto material. El objeto material se centra en la existencia histórica del hecho de la revelación. Ésta presupone lo que los autores han denominado preambula fidei. Bajo este título se agrupan cuestiones como la existencia de Dios, el problema crítico, el problema ético o de la ley natural.

3. La voz teología fundamental fue preparada por René Latourelle [7]

Es en el apartado 5 (titulado Una disciplina teológica distinta y específica) donde el autor subraya la existencia de un objeto propio que, junto a un método y una estructura, hacen de esta disciplina una ciencia teológica distinta:
Como disciplina específica, [la teología fundamental] posee un objeto material y formal propio, a saber: la automanifestación y la autoentrega de Dios en Jesucristo y la autocredibilidad de esta manifestación que él constituye por su presencia en el mundo. El objeto y el centro de unidad de la teología fundamental es la intervención inaudita de Dios en la historia, en la carne y el lenguaje de Jesucristo.
Partiendo de allí, la teología fundamental encuentra rasgos diferenciadores respecto a otras disciplinas teológicas. Así, por ejemplo, mientras que la teología dogmática detalla los misterios particulares, estudiándolos uno a uno, la teología fundamental los estudia de forma global en su unidad.

El párrafo arriba citado habla de autocredibilidad y automanifestación, ¿qué significa esto? Según el pensamiento de Latourelle, que el signo, en Jesucristo, es inseparable de su persona. De esta manera, la teología fundamental haría de la revelación cristiana (que el autor llama autocredibilidad y automanifestación) el objeto nodal de estudio. Latourelle va un poco más allá al relacionar objeto de la teología fundamental con el método específico que, según el autor, vendría como corolario [8].

II. PUNTOS DE CONVERGENCIA

La apretada exposición de los párrafos precedentes evidencia la convergencia de cuatro diversos autores en torno al objeto (quizá es mejor decir objetos, en plural) específico de la teología fundamental, a saber: para O´Colling la auto revelación de Dios, la credibilidad de esa revelación y la transmisión e interpretación de esa revelación; para Vizmanos y Riudor un objeto con tres aspectos (la existencia del mundo revelado, la racionalidad del acto de fe y, sobre todo, la existencia histórica del dato revelado, es decir, la irrupción de Dios en Cristo, en la historia humana). Latourelle, por último, es el único en hablar de un objeto material y uno formal. El material queda identificado con la automanifestación [9] mientras que el formal con la autoentrega de Dios en Jesucristo y la consecuente autocredibilidad de la manifestación.

Como se puede notar, los cuatro teólogos ponen el acento en la revelación como punto eje y, en un segundo momento, se hace énfasis en la credibilidad de esa revelación y su relación con el acto de fe y la racionalidad de éste.

Notas al pie de página:

[1] Cf. J. BURGGRAF, Teología fundamental. Manual de iniciación, RIALP, Madrid 2007, p. 19-22; o F. OCÁRIZ y A. BLANCO, Teología fundamental, Palabra, Madrid 2008, p. 13-16; 211-257.

[2] G. O´COLLINGS, Il ricupero della teologia fondamentales. I tre stili della teologia contemporanea, Libreria Editrice Vaticana, Città del Vaticano 1996.

[3] G. O´COLLINGS, Il ricupero della teologia fondamentale…, p. 66-68.

[4] Ibid., p. 68-72.

[5] Ibid., p. 72-73.

[6] Teología fundamental para seglares, Biblioteca de autores cristianos, Madrid 1963.

[7] R. LATOURELLE – R. FISICHELLA, Diccionario de Teología Fundamental, San Pablo, Madrid 1992.

[8] La realidad estudiada por la teología fundamental impondría por sí misma la convivencia de dos métodos: uno de integración que mantiene y realiza la unidad de elementos y aspectos distintos pero reunidos so pena de disolver «la existencia y consistencia de la realidad»; y otro de integración dinámica según el cual «los elementos del binomio revelación-misterio y revelación-acontecimiento se dinamizan mutuamente».

[9] A esta tema específico está dedicada la tesis doctoral de A. SIERRA RESTREPO, La revelación según René Latourelle, Editrice Pontificia Università Gregoriana, Roma 2000.