sábado, 6 de febrero de 2016

De una experiencia personal que se convirtió en viral


Es más bien atípico que un post publicado en el perfil personal de un usuario de Facebook se convierta en lo que la jerga digital ha bautizado como "viral". Se denomina "viral" a aquellos contenidos que logran un alcance masivo en o fuera de la plataforma social en la que fueron compartidos por los usuarios.

El que escribe compartió en el perfil personal de Facebook una experiencia que tenía todos los visos (al menos inicialmente para mí) de pasar inadvertida: el texto era largo, giraba en torno al sacramento de la unción de los enfermos, la imagen elegida no era la más atractiva (desde una perspectiva estética) y, para rematar, el que la contaba es sacerdote...

Pero oh sorpresa, Dios tenía pensada otra cosa. La "experiencia personal" tiene más de 17,500 "me gusta" y más de 17,000 mil compartidos. O sea que la han leído y/o visto millares de personas (no he querido decir "millones" para que no suene pretencioso pero la realidad es la que es). No es la primera vez que me pasa pero, ¿qué es lo que conté en este post? Eso que tantos sacerdotes viven a diario pero que pocas veces sale a la luz pública: que también sabemos llorar y, a veces, lloramos con nuestros hijos espirituales.
¿Los sacerdotes también lloran?Yo no aguanté y lloré ayer. Iba a cenar cuando sonó el timbre de casa. Buscaban un...
Posted by Jorge Enrique Mújica LC on viernes, 15 de enero de 2016