domingo, 7 de febrero de 2016

Pornografía: una enfermedad numéricamente preocupante


El portal ForumLibertas.com publicó una interesante serie de artículos a propósito de algunas estadística hechas públicas por el más famosos portal de pornografía en internet. Traigo aquí ese texto para interés de mis lectores y para dar continuidad a otros post relacionados con este tema (véanse, por ejemplo "Así influye la pornografía en la vida real", "Los dañinos efectos de la pornografía" y "La pandemia de la pornografía: el devastador impacto en la niñez, en las familias y en la sociedad"):

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Una sociedad enferma de porno

Cada vez son más los sociólogos, psicólogos o neurólogos que vienen a coincidir en que la pornografía tiene efectos sociales y psicológicos negativos, no sólo para quienes son adictos a este tipo de consumo, sino también para el conjunto de la sociedad.

De hecho, también coinciden en que la pornografía es una representación visual de la sexualidad que distorsiona el concepto que las personas tienen de la naturaleza de las relaciones íntimas, suponiendo una grave amenaza para la familia, los hijos y la felicidad individual. Al debilitar las bases del matrimonio, es un factor de desestabilización en la propia sociedad.

En ese sentido, no es aventurado afirmar que el consumo de pornografía en el mundo supone posiblemente la mayor adicción de nuestros días y  es también un fiel reflejo de una sociedad enferma de porno. Una afirmación que viene a demostrar el estudio ‘Pornhub´s 2015 year in review’ (‘Pornhub 2015. Año en revisión’), publicado en Pornhub Insights, que hace un análisis, con datos estadísticos, del consumo de porno a nivel internacional a través de Pornhub, el portal porno más importante del mundo

Más de 21.000 millones de visitas
Una primera cuestión que llama la atención en el estudio son algunos datos globales sobre el consumo de pornografía en el mundo, que presentan con esta primera expresión: “tuvimos un montón de diversión este año” porque “el mundo vio un montón de porno”.

Entre otras cuestiones, hay que destacar los más de 21.000 millones de visitas que recibieron en 2015, que tan solo en ese año “se transmitieron 75 GB de datos por segundo, lo que se traduce en suficiente porno para llenar el almacenamiento de unos 175 millones de iPhones 16GB”, o que el ancho de banda utilizado equivale a 1.892 petabytes.

Además, como anuncian en su web, hubo “4.392.486.580 horas de porno que fueron vistas en Pornhub”. Y “la duración media de todo el mundo para una visita a Pornhub fue de 9 minutos y 16 segundos”, añaden en sus “tendencias de tráfico”.

El ranking de los 20
Otra de las estadísticas interesantes que exponen en su web es la que hace referencia a “Pornhub’s Top 20 Countries. Proportion of Worldwide Traffic”, que se podría traducir como “El Top 20 de países en Pornhub. Proporción del tráfico en todo el mundo”; es decir, la lista de los 20 países que más pornografía consumen en el mundo.



El ranking lo encabeza Estados Unidos y, según el estudio, “los visitantes estadounidenses representan alrededor del 41% de nuestro tráfico total, seguido por el Reino Unido en el segundo lugar”. En tercer lugar está India, que ha subido un puesto en detrimento de Canadá, en cuarto lugar. Le siguen Alemania, Francia, Australia (que sube un puesto), Italia (que desciende uno), Brasil y México; es decir que entre los diez primeros países consumidores de pornografía hay cuatro países de la UE y dos latinoamericanos. Los otros diez países son Rusia, que asciende un puesto (+1), Japón (+3 puestos), España (-3), Holanda y Polonia (-1), Filipinas (+3), Suecia y Argentina (-1), y Rumania y Bélgica (+1).

“La duración media de todo el mundo para una visita a Pornhub fue de 9 minutos y 16 segundos”, destacaba en sus conclusiones el estudio ‘Pornhub 2015. Año en revisión’. En este sentido, cabe preguntarse también acerca de qué países tienen un mayor consumo de páginas porno vistas por persona, es decir en qué países sus ciudadanos invierten más tiempo en estar conectados a la pornografía.

El “Top 10” de las visitas per cápita
La respuesta a esta pregunta nos la ofrece el propio estudio, al inicio del mismo, donde se muestra el “Top 10 de los países con páginas vistas per cápita” en Pornhub y donde se puede observar que los países anglosajones o nórdicos son los que más páginas ven por persona. Estados Unidos encabeza esa clasificación con 191 páginas vistas per cápita. Por detrás están Reino Unido (168), Canadá (165), Irlanda (161), Nueva Zelanda (146), Noruega (141), Islandia y Australia (135), Suecia (133) y Dinamarca (129).


¿Relación con los feminicidios?
A la vista de estos datos, cabría preguntarse si hay alguna relación entre el desmedido consumo de pornografía por parte de la población (mayoritariamente masculina) y la violencia machista o los feminicidios. Al respecto, puede ser revelador contrastar ese “Top 10” con el número de mujeres muertas a manos de su pareja en un año en esos mismo países.

Si, por ejemplo, se observa la tasa de feminicidios generales por cada millón de mujeres (2006), según el ‘III Informe Internacional. Violencia contra la mujer en las relaciones de pareja’, publicado en 2010 por el Centro Reina Sofía, se pueden extraer algunas conclusiones. En la página 71 de ese informe hay un gráfico que muestra el “ranking de países según tasa de feminicidios generales por millón de mujeres (2006)”.

Los doce países que ocupan las primeras posiciones en cuanto a feminicidios son en su gran mayoría latinoamericanos, pero a continuación aparece Estados Unidos, con una tasa de 21,79 feminicidios por millón de mujeres, que también aparecía en primer lugar entre los países anglosajones o nórdicos con mayor número de páginas vistas per cápita.

Tras Estados Unidos, y en comparación con el resto de países que conformaban ese “Top 10”, aparecen Canadá, con una tasa 9,84 mujeres muertas a manos de su pareja por cada millón de mujeres; Noruega (8,95); Australia (8,05); Reino Unido (7,73); Irlanda (5,19); Dinamarca (4,01); e Islandia que en el gráfico aparece con 0.

Nueva Zelanda y Suecia no aparecen en este gráfico de mujeres muertas a manos de su pareja. Y España, con una tasa de 5,15 feminicidios por cada millón de mujeres, se sitúa por debajo los seis países que ocupan las primeras posiciones en el “Top 10”; y ocupa el puesto 13 entre los países que más porno consumen.

El tiempo por visita
Por otra parte, y en referencia al tiempo que dedicaron por visita en 2015 a una página porno un total de 20 países analizados en Pornhub, el estudio constata que la media global fue de 9 minutos y 20 segundos, según se puede observar en el doble gráfico que sigue a continuación, también reproducido a partir del estudio, aunque en las conclusiones habla de 9 minutos y 16 segundos.

Así, en el gráfico “Time Spent Per Visit. How Long Does Each Country Last” (“Tiempo dedicado por visita. Cuánto dura en cada país”) se puede ver que Filipinas encabeza este curioso ranking, con un total de 12 minutos y 45 segundos, 5 segundos más que el año pasado.

A Filipinas le siguen Estados Unidos (9’51”), que añadió 11 segundos a su tiempo promedio; Australia (9’36”); India (9’30”), añadiendo un minuto a su marca anterior; Canadá (9’27”); Holanda (9’23”); Reino Unido (9’18”); Francia (9’09”); Suecia (9’01”); Bélgica (8’55”); México (8’50”); Polonia (8’28”); Italia (8’22”); Argentina (8’20”); Rusia (8’15”); Alemania (8’13”); España (8’04”); Brasil (7’57”); Japón (7’48”); y Rumania (7’41”).


En el otro gráfico, “Shortest Duration Countries” (“Países con más corta duración”) se muestran los diez países donde se invirtió menos tiempo en cada visita al pornográfico Pornhub. El país que menos tiempo dedicó de media fue Cuba, con 5 minutos y 11 segundos; y a este le siguieron Mongolia (6’15”), Kazajstán (6’38”), Armenia (6’55”), Bielorrusia (7’01”), Ucrania (7’02”), Colombia (7’04”), Azerbaiyán (7’06”), Georgia (7’11”), y Moldavia (7’37”).

No deja de sorprender que en las conclusiones del estudio se afirme que “esto indica que la mayoría de la gente no es adicta de una manera que pasen todo su tiempo en la pornografía”, y continúen subrayando que “su persona promedio solo permanece el tiempo suficiente para encontrar lo que le gusta y masturbarse”, como si ser considerado adicto a la pornografía requiriese que una persona esté “todo su tiempo” enganchado a webs porno.

¿Puede algo tan natural como las relaciones sexuales convertirse en una patología social? En respuesta a esta pregunta, el estudio ‘Pornhub´s 2015 year in review’ sobre búsquedas de porno ofrece múltiples respuestas.

Una de ellas tiene que ver con esos 21.000 millones de visitas que recibe el portal de porno más importante del mundo, con un ranking de los 20 países que más la consumen encabezado por Estados Unidos.

Otro enfoque se obtiene al observar el “Top 10” de los países con más páginas porno vistas per cápita y las conclusiones que se pueden deducir al contrastar el consumo de pornografía con la violencia machista y los feminicidios.

Pero, sin lugar a dudas, un indicador fiable de hasta qué punto nos encontramos ante una sociedad, mayoritariamente la occidental, enferma de porno es analizar cuáles son las entradas más buscadas en la red referentes a la pornografía.


“Lesbiana”, la entrada más buscada
En ese sentido, el estudio de Pornhub nos da las claves: en uno de los gráficos que muestra, se pueden ver las 20 palabras o expresiones más buscadas en Pornhub en los últimos doce meses. En 2015 “lesbiana” fue el término más buscado en ese sitio web, subiendo un puesto que ahora pierde “teen” (adolescente), en segundo lugar.

“Las investigaciones realizadas por el Dr. Meredith Chivers, de la Universidad de Queen ha demostrado que las mujeres se interesan por todo tipo de actividad sexual/imágenes, ya sean homosexuales o heterosexuales, mientras que los hombres heterosexuales por lo general no se interesan por porno gay y los hombres gay generalmente no se interesan por porno heterosexual”, dicen en el informe.

Búsquedas enfermizas
En tercer lugar aparece “step mom” (madrastra); seguido de “cartoon”, película o historieta gráfica en este caso de contenido sexual; y en quinto lugar “milf”, acrónimo de Mom I’d Like to Fuck, que en este contexto se refiere a una mujer de edad madura sexualmente deseable.

De entrada, considerando estas cinco primeras posiciones de búsquedas de porno en internet, que se pueden contar por millones, ya se podría concluir que estamos ante el síntoma de una sociedad con una cierta tendencia a un comportamiento patológico.

Pero la lista sigue y, a la vista de las palabras de aparecen, los síntomas de los que hablábamos se confirman: “mom” (mamá); “step sister” (hermanastra); “squirt”; referido a una supuesta y exagerada eyaculación femenina, “massage” (masaje); “black” (negro/a), “hentai”, palabra japonesa que se puede traducir por “pervertido/perversión”; “anal”; “threesome” (grupo de tres o trío); “japanese” (japonés/a); “step mom and son” (madrastra e hijo); “gangbang” (orgía); “ebony” (ébano), en este contexto en relación con pornografía africana, pornografía afroamericana o pornografía del Caribe; “asian” (asiátic/a); “creample”, referente a grandes eyaculaciones; y “celebrety sex tape” (cintas de sexo de celebridades). El estudio señala que, por ejemplo, el término “black” ha dado un salto en número de búsquedas de 16 puestos; “celebrety sex tape” creció 47 puestos; “step mom and son” lo hizo en 71.


Cuánto crecen las búsquedas
Por otra parte, el estudio muestra también un listado con el “Top Gaining Searches”, que se podría traducir como “Crecimiento de lo más buscado”, en el que se puede ver “lo más buscado en 2015 en comparación con 2014”.

En el gráfico que sigue a continuación se puede ver cómo todos los términos o expresiones han crecido muy por encima del 100%, siendo “giantess” (mujer gigante) la palabra que más se ha disparado como consulta en Pornhub de un año para otro, un 1.091%. Otra señal de un comportamiento patológico, dado el objetivo de la búsqueda.

Para no cansar al lector, no nos extenderemos en describir cada uno del resto de términos, muchos de ellos ya detallados en el gráfico anterior. En cualquier caso, toda la información contenida en el estudio de este portal pornográfico no deja de desvelar el comportamiento enfermizo de quienes realizan las búsquedas y, dadas las estadísticas de visitas, los síntomas reales de una sociedad enferma.