jueves, 30 de junio de 2016

Seamos honestos: lo de Orlando no fue un caso de homofobia sino de un gay matando a otros gays (que no deja de ser grave)


Ya son dos testimonios directos que aportan datos relevantes a lo de la matanza en Orlando. Apenas unos días después de los hechos, la ex esposa del asesino, Sitora Yusufiy, comentó a una cadena de televisión brasileña que Omar Mateen era homosexual y que el FBI le pidió no revelar ese dato (lo comentamos hacia el final de "Musulmán mata a gays en los Estados Unidos… ¡y culpan a los cristianos!" y ahí mismo está el enlace al video que se puede visualizar en la web de la cadena SBT).

Ahora otra cadena de televisión, la latina UNIVISIÓN, transmitió un reportaje con una entrevista a un hombre que se reconoce como amante de Omar Mateen y refiere que lo de la masacre estuvo motivada por una venganza contra los puertorriqueños (al parecer algunos de ellos le contagiaron una enfermedad de transmisión sexual). El FBI ha confirmado haber entrevistado ya a esta persona (véase "Entrevista exclusiva: presunto amante de Omar Mateen dice que la masacre en Orlando fue una venganza relacionada con su sexualidad").

Así las cosas, no parece muy justo seguir hablando de un crimen de homofobia cuando en realidad se trata de una venganza pasional disfrazada de terrorismo homófobo. Un asesinato ya es mucho y esto no debe minimizarse. Pero por respeto a las víctimas hay que decir las cosas como son y no disfrazarlas o hacerlas aparecer como conviene a algunos presentarlas. O si se quiere seguir hablando de homofobia, convendría decir que ésta, en el caso de Orlando, fue obra de uno de los mismos compañeros de causa.

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